martes, 28 de julio de 2020

FORMACIÓN EN PSICOLOGÍA PROFUNDA (On Line)

Conscientes de la necesidad de una formación que compile y decante lo mejor de los grandes aportes teóricos de la psicología profunda y de sus aplicaciones prácticas, hemos decidido poner al servicio de quienes se dedican a la psicoterapia nuestros años de experiencia en el campo académico, docente, terapéutico y analítico. 


EL CENTRO DE ESTUDIOS JUNGUIANOS DE BOGOTÁ


CASA JUNG MEDELLÍN 

OFRECEN:

"FUNDAMENTOS Y HERRAMIENTAS EN PSICOLOGÍA PROFUNDA"
Formación teórico-práctica

ON LINE

A continuación encontrarás:
Imagen resumen, Justificación, temario por módulos, presentación formal de los docentes y formas de pago.

Información adicional en los siguientes correos:
eduardocarvallo@gmail.com
eventos@jungcolombia.com







miércoles, 1 de julio de 2020

LECTURAS DE ERANOS. Un grupo de estudio. (2020)

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Presentación:
En 1933, Olga Fröbe-Kapteyn fundó los encuentros anuales de Eranos e invitó a un grupo de estudiosos internacionales para que cada uno expusiese un tema. Las conferencias tenían como asunto central la historia de la religión y la cultura, y hacían hincapié en las relaciones entre Oriente y Occidente. Jung asesoró a Fröbe-Kapteyn y la aconsejó sobre los temas y los conferenciantes, al mismo tiempo que procuraba que Eranos no se convirtiese en un mero vehículo de su escuela.
En 1938 se planteó la idea de publicar una selección de esas conferencias en inglés. Jung escribió un prólogo, en el que volvió sobre la cuestión de los efectos nocivos de la especialización. Sostenía que esa conducta era la causa de la estrechez de miras y de la endogamia intelectual:
"La enorme extensión del conocimiento excede la capacidad de un solo cerebro que pueda hacer una síntesis de las innumerables aportaciones de cada departamenteo. Incluso el mayor de los genios, provisto de una memoria fabulosa, seguiría siendo un incompetente en algunos aspectos relevantes."
Para evitar esa situación y presentar una «imagen completa de nuestro mundo», había que compilar información procedente de todas las ramas del conocimiento. Esa recopilación podría conseguirse si se encontraba una plataforma o idea común a muchas formas de conocimiento. Eso es precisamente lo que proponían los encuentros de Eranos.

De lo anterior se deduce que la función cultural de la psicología compleja era contrarrestar la fragmentación de las ciencias y proporcionar una base para la síntesis de todo conocimiento. Ese intento de neutralizar la creciente fragmentación y especialización de las disciplinas era una tarea monumental y, en última instancia, inalcanzable. Hacia el final de su vida, al hacer una valoración de toda su obra, Jung afirmó con franqueza:
"Soy el diletante más denostado que haya existido. Quise conseguir algo con mi ciencia y luego fui arrojado a esta corriente de lava, por lo que me vi obligado a clasificarlo todo. Por eso hablo de diletantismo: vivo de préstamos, y constantemente tomo prestado el conocimiento de otros."
(Tomado de "Jung y la creación de la psicología moderna", de Sonu Shamdasani. Editorial Atalanta, Girona 2018. Pgs 52 y 53)

FECHAS Y TEMAS (se ofrecerán todas las lecturas en pdf.)
Agosto 10: Sobre los arquetipos del inconsciente colectivo. C. G. Jung
Agosto 24: La conciencia matriarcal y la luna. E. Neumann
Septiembre 20: El sueño y el inframundo. J. Hillman
Septiembre 21: El creador y su “sombra”. M. Eliade
Octubre 5: Los dioses ocultos en la mitología japonesa.
H. Kaway
Octubre 19: La madre india del mundo. H. Zimmer

GENERALIDADES DEL GRUPO DE LECTURA.
Quincenal. Lunes 7 a 9 p.m.
En total por las 6 sesiones: 400.000 pesos ó 120 USD
Virtual.
Pago por transferencia bancara y paypal.

eventos@jungcolombia.com

Coordina:
Lisímaco Henao H.
Psicólogo U. de A. (2.000)
Master en Psicología AnalítiaSEPA (2003)
Analista Junguiano IAAP (2013)
Supervisor didacta IAAP (2018)

lunes, 29 de junio de 2020

Curso: ARQUETIPOS en la obra de C. G. Jung (2020-2)

PRESENTACIÓN:
Una vez popularizado un concepto comienzan las definiciones a hacerse difusas. Actualmente el término "Arquetipo" comienza a confundirse con otros como "imagen arquetípica", "rol" o "complejo colectivo" e incluso con "estereotipo", lo cual puede llegar a ser útil para fines muy precisos pero dificulta enormemente la comprensión de lo psíquico que Jung facilitó mediante este, uno de sus principales descubrimientos. Invitamos entonces a volver al hecho psíquico fundamental que nos permite acercarnos a lo invididual en términos evolutivos, arquetipales y clínicos, al tiempo que amplía nuestra comprensión de los fenómenos colectivos. Estaremos constantemente aludiendo a las diferenciaciones que han surgido dentro de la misma corriente junguiana, sobre las que, en ocasiones, se basan muchos de los señalados mal entendidos.


PROGRAMA DEL CURSO. Semestre 2 de 2020

Madre y Padre: Julio 21
Niño y Anciano: Julio 28
Héroe y Trickster: Agosto 4
Persona y Sombra: Agosto 11
Ánima y Animus: Agosto 18
Sanador herido y Self (Sí Mismo): Agosto 25

GENERALIDADES:
  • Lecturas disponibles acerca de cada arquetipo
  • Curso virtual
  • Semanal. Martes 7 a 9 p.m.
  • 400.000 pesos ó 120 USD
  • Transferencia bancaria o Paypal
  • Inscripciones y más información en eventos@jungcolombia.com

DOCENTE:
Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo Ude A. Master en Psicología Analítica U.R.L.
Analista Junguiano IAAP-SCAJ

jueves, 18 de junio de 2020

CINE: Acerca de "El abrazo de la serpiente" de Ciro Guerra

Los abrazos de la memoria.

A propósito de “El Abrazo de la serpiente” de Ciro Guerra (Colombia, 2015).



El abrazo de la serpiente” de Ciro Guerra – Caméra-StyloCiro Guerra nos ha llevado de excursión a la selva amazónica, pero al contrario de lo que hacen los documentalistas de tantos canales sobre naturaleza, él no va a mostrarnos la selva que podríamos ver comprando un paquete turístico al amazonas, sino una selva a la que no podemos acceder más que por la memoria y he aquí el primer problema: nosotros no tenemos memoria de la selva, la hemos olvidado con todo lo que significa el ser de esa selva. Entiendo que estas palabras confundan a muchos pues muchos no han tocado nunca esos territorios agrestes y apenas si tienen algunas imágenes prestadas de la televisión. Así que voy a reorganizar la frase, voy a cambiar eso de que “nosotros no tenemos memoria de la selva” por “nosotros no tenemos memoria de la tierra en la que crecimos”. Aún hay confusión, es posible, pero seguiré desarrollando la idea. ¿Cuántos de nosotros sabíamos que la explotación del caucho en latinoamérica se debió a la necesidad europea de llantas para los tanques de las guerras mundiales? ¿Que eso tuvo como consecuencia la esclavitud y la tortura de miles de indígenas o que, desde entonces y aún hoy en día, los indígenas son vistos como ladrones que se quieren quedar con la selva y sus riquezas?. Son cosas que muchos no sabíamos porque hemos aprendido a considerar a la selva y a sus habitantes como algo muy lejano, por más que sigamos repitiendo que ella es el pulmón que nos permite respirar. Si, por ejemplo, los colombianos no sabemos de la guerra que comenzó en 1949 y que continúa en nuestros días, menos sabremos de una tan antigua que, al ver esta película, tuvimos que ir a buscar referencias para entender por qué el indígena mutilado le pedía al otro que lo matara. Así que esta película es, de cierta manera, una película sobre la memoria, sí, sobre la memoria histórica, esa que tanto nos molesta cuando queremos “simplemente seguir viviendo”, como suele decirse; pero no estoy diciendo que es una película sobre historia, eso sería diferente pues se ocuparía de nombres y fechas con mayor precisión, no, es una película sobre la memoria y nuestra facultad de olvidar. Nosotros hemos crecido en un mundo en el que hemos aprendido a pretender que todo es nuevo, que, como afirmaba Jung, el alma nació ayer; el florecer de la tecnología que nos ha tocado vivir, ha llevado nuestra mente muy lejos de la tierra y de manera abusiva hacia el mundo del presente y del futuro. Es eso lo que nos ha transformado en Chullachaquis, cáscaras vacías que han perdido su conexión con la ancestralidad, con su propia historia. Es por ello que tan fácilmente nos cambian la historia y aceptamos esos cambios pasivamente (“postverdad”), en un proceso en el que peligrosamente, como advertía Malcolm X, podemos terminar amando al opresor y odiando al oprimido, todo ello debido a que crecimos admirando u odiando a un montón de personajes vacíos y planos, sólo buenos o sólo malos, sin la memoria compleja que Ciro Guerra parece rescatar acá, esa memoria que querían rescatar nuestros abuelos cuando leían “La vorágine”, de José Eustacio Rivera, ese libro que, en 1924, ya denunciaba los horrores de la explotación del caucho.

EL ABRAZO DE LA SERPIENTE | CinetecaPero esta película tampoco es una diatriba sobre víctimas y victimarios, lo cual es uno de los mayores logros de los realizadores. Los que podríamos considerar representantes de dos bandos, los exploradores blancos y los nativos, resultan tan complejos que el maniqueísmo cinematográfico al que nos ha acostumbrado Hollywood no los acoje. No son buenos o malos. En una de las más bellas conversaciones de la película, el indígena Karamakate le pregunta al botánico alemán (Evan) “¿Ustedes los blancos porqué están tan apegados a las cosas?”, con esta pregunta uno podría engancharse en la idealización del desapego indígena, de su libertad con respecto a las cosas, si no fuera por la respuesta del alemán “Estos objetos son lo único que me mantiene unido a mi pueblo, a mi padre y a mi madre”, una respuesta con la que nuestra idealización es cuestionada y entramos en esa hermosa complejidad de los opuestos, en esa paradoja donde ambos pueden tener y no tener la razón. Ciro Guerra ha conseguido situarse en un lugar liminar, en la metaxis entre dos perspectivas, una situación sobre la que nuestra mentalidad políticamente polarizada difícilmente puede reflexionar. Pero para eso está ahí la obra de arte, para mostrar un territorio inexplorado por la mente consciente. La película nos muestra la perspectiva indígena, el despojo de su mundo y la desconfianza que esto ha generado en ellos, pero también la de los exploradores blancos que vinieron con un interés realmente científico y que se dan cuenta de la barbarie de sus antecesores. Así que, en esto, la película es también un objeto de memoria para esos pueblos ajenos a nuestra tierra que siguen llegando a estas tierras con todo tipo de intereses.

¿Es esta película un relato romántico sobre la necesidad de volver a la naturaleza? “No podemos volver a la naturaleza”, nos decía en clase nuestro profesor de psicoanálisis Julián Aguilar en la U. de A., “y no podemos –continuaba- porque ya vivimos en la cultura y uno de aquí ya no sale”. El buen profesor nos hablaba de la traición fundamental que consiste en separarnos para construir civilización. De ese retorno utópico a la naturaleza con el que muchos sueñan ya nos ocupamos en nuestro primer cineforo de esta temporada, cuando vimos la película “Capitán Fantástico”, entonces recordábamos a Jung cuando afirmó que construir consciencia es un privilegio y un castigo, ya que la consciencia es un acto contra naturam, una acción que nos arranca de esa naturaleza animal que en ocasiones quisiéramos recuperar pero que hemos aprendido a regular afortunada y desafortunadamente. Pero todo esto no quiere decir que uno no salga de la sala de cine con algunas preguntas sobre la forma en que hicimos esta operación diferenciadora y con la forma como lo seguimos haciendo diariamente, ¿era y es necesaria tanta violencia? ¿Había que destruir a sus guardianes? ¿No nos volvimos peores que la amenaza imaginadaen ellos?.

Frases y Diálogos del Cine: El Abrazo de la Serpiente (Ciro Guerra)También quisiera decir algo sobre la salud y los sueños como temas centrales aquí. La selva siempre ha sido el lugar imaginario de la curación de todos los males y del ensueño extático, el sueño sanador, esa selva imaginada como la cura total para el cuerpo físico y para el cuerpo psíquico. En “El abrazo de la serpiente” ambas cosas se han perdido. Un explorador ha perdido la salud física y, 40 años después, otro ha perdido la facultad de soñar; un indígena ha perdido los lazos con su tierra y su gente (lo cual en el mundo indígena es causa de muchas enfermedades) y 40 años después ha perdido la memoria de los ancestros, los rituales y las formas de tratar con la naturaleza, es decir, ha perdido las imágenes de quién es. Al parecer despunta aquí un concepto de salud que fue propio de esos pueblos ancestrales pero que ha revivido en las perspectivas psicológicas más avanzadas, a saber, que los sueños restauran nuestro equilibrio, tanto físico como mental; hemos comprobado que ellos cumplen una función reguladora en la biología, pero que también ayudan a la fijación de nuevos aprendizajes y a la reorganización de las imágenes que harán más llevadero el proceso del vivir concreto, lo cual conduce a un desarrollo cada vez más complejo del individuo y, al mismo tiempo, de su entorno cultural.

Foto de El abrazo de la serpiente - Foto 7 sobre 18 - SensaCine.comAl final de la película los protagonistas realmente hallan la Yakruna, planta inventada por los realizadores que es metáfora de esa magia que hoy en día, en nuestras ciudades, es buscada cada fin de semana en fincas y apartamentos a través de las plantas sagradas, un movimiento que ha llevado a que los chamanes salgan de sus lugares originarios y se asienten en las ciudades o simplemente las visiten, en un intercambio no siempre justo y no siempre conveniente para ellos. Esta búsqueda ha llevado a excesos y, como la película, este texto no pretende idealizar ni a los chamanes, ni a sus seguidores. Aunque he sido testigo directo e indirecto de excesos por parte de unos y otros, me he interesado en comprender cómo a través de la búsqueda de visión se expresa este deseo profundo y arquetípico por parte de los mestizos y de los europeos y sus desendientes, de dejar de ser chullanchaquis, de movilizar realmente el alma, de integrarse en una memoria, unas raíces y una posición con respecto a nuestra doble naturaleza material y espiritual, algo que anteriormente encontrábamos en las religiones occidentales pero que, muchos de estos buscadores, han perdido definitivamente debido a múltiples factores. 

El abrazo de la serpiente: análisis e interpretación de la ...A propósito, la película dedica largas secuencias al papel de los occidentales en la cristianización de los pueblos indígenas y lo hace en las dos épocas que describe. En la primera aparece la apropiación de niños por parte de la iglesia, en ocasiones niños perdidos debido al asesinato de sus padres por parte de los caucheros, en otras verdaderos raptos que se dieron en la historia de la colonia. En esa primera parte podemos asistir a los castigos y excesos infringidos a los niños, los cuales Karamakate intenta paliar recordándoles las tradiciones y finalmente asesinando al monje y liberándolos. Cuarenta años después volvemos a ese lugar donde, al parecer, se encuentran los que fueran esos niños, ahora coptados por una neoreligión de las plantas sagradas, un neocristianismo a través del cual ha continuado la locura que sólo puede ser causada por la pérdida de la memoria, las raíces y los sueños verdaderos. 

Esta película, basada en la vida del etnólogo alemán Theodor Koch-Grünberg y del biólogo estadounidense Richard Evans Schultes*, va más mucho más allá de lo que pudiera ser una típica película basada en la vida real, nos lleva a nuestra historia y a la observación honesta de nuestros más profundos conflictos, y aunque no niega ese ser que no hemos conseguido domesticar – vaya si conmueve el grito aterrorizado de los indígenas de “¡vienen los colombianos!”-, da un paso hacia un cine en el que podamos hacer algo más que explotar o lamentarnos de nuestra sombra, como si lo que hiciera el cineasta fuera lo que tendríamos qué hacer con nosotros mismos como pueblo (en el caso de los colombianos) o como especie, es decir: hacer con las partes más densas de la realidad un verdadero estudio acerca de nuestra complejidad, para buscar esos enlaces intermedios, esos puntos de contacto, esa metaxis entre la consciencia de la vida y de la muerte, del pasado y del futuro, del progreso y de la conservación, para que volvamos a encontrarnos con nuestros sueños y con la memoria de la raíz que nos sustenta, con el abrazo de la memoria. 

Lisímaco Henao Henao.
Mayo de 2020

*Davis W. (2004) El Río. Editorial Pre-Textos. Madrid

Un sueño Amazónico – "Vivir con Arte"

lunes, 15 de junio de 2020

Somos todo y somos nada. Contemplando el universo.


Las reflexiones que surgen de observar nuestro lugar en el universo pueden llevarnos a las conclusiones más opuestas. Puesto que somos un grano de arena en el inmenso mar del cosmos y, nuestro tiempo, apenas una fracción de segundo en comparación con la vida de las estrellas, algunos dirán que no es necesario preocuparse por la trascendencia de esta minúscula especie, ni intentar dar sentido a la existencia de una mota de polvo tan insignificante. Para este grupo de observadores, el "sentido" es un invento del ser humano para no deprimirse ante tanta pequeñez, una ilusión apenas, mientras que la verdad es que nuestra única ocupación realmente valiosa debe consistir en investigar nuestro funcionamiento físico y mental y nada más, así, cualesquier deseo de trascendencia no es más que una forma neurótica de negar la realidad. Otros, por el contrario, dirán a partir de la misma observación que esa evidencia es la prueba de que tenemos qué hacer algo importante con este milagro que somos ¿cómo es posible que, como afirmara Carl Sagan, surgiera consciencia de un simple trozo de carbono?, proseguirán los segundos,  entonces, con que es toda una aventura y un gran empeño hacer progresar esta especie perdida en el universo. Yo pienso que las dos conclusiones, combinadas, pueden enriquecernos infinitamente. Si puedo aceptar que soy apenas un accidente aleatorio entre infinitas combinaciones posibles, podré mantener regulada esta ansia de importancia personal y esta necesidad de ponerme por encima de otros seres humanos, o de animales, plantas y demás acompañantes, y si, al mismo tiempo, puedo aceptar el hecho fundamental de que la existencia consciente es un suceso que otorga importancia a la especie que la está descubriendo (la especie humana), eso me llevará a desear hacer algo valioso, por pequeño que sea, con este fenómeno llamado consciencia durante el segundo que estaré aquí, entonces el supuesto por algunos "caracter azaroso" de la vida humana no lo será tanto, por lo cual el mito se  habría expresado correctamente al decir que somos una creación inteligente que inteligentemente puede cuidarse y crecer. La conclusión de estos dos puntos de vista, integrados, será la misma de los antiguos alquimistas: que tenemos el deber de colaborar en terminar la obra de la creación mediante el desarrollo de la consciencia ("hacer alma", como le dicen algunos), a lo que podemos sumarle el saber (igualmente antiguo) de los pueblos indígenas alrededor del mundo: que ese deber solo puede llevarse a cabo en comunidad, cuidándonos los unos a los otros y al resto de creaturas vivientes en este punto minúsculo del universo.

Como lo muestra el sorprendente video que acompaña estas palabras, un video que nos lleva hasta el punto más lejano y nos devuelve al más íntimo, nuestra área de acción cubre muy poco (nuestros semejantes más cercanos y nuestro propio ser), pero si nos concentráramos tan sólo en ese "pequeño campo de acción", sería suficiente para una vida... de hecho así lo ha sido ya para muchas vidas en el planeta. Siguiendo ese camino quizás podríamos seguir trabajando en hacer consciencia del mal omnipresente en nuestra historia y construir cada vez mejores herramientas para trabajar con él, para comprender su lugar en nuestro mundo externo e interno, paliar sus efectos y, quién sabe hasta dónde llegaríamos en ese trabajo, hasta ahora sólo hay algunas puntadas, muy importantes pero aún incipientes (la forma en que nos tratamos y tratamos al planeta, parece dar cuenta de que es muy poco lo que sabemos de nuestra sombra). 

Así cambiará nuestro lugar en el universo en los próximos 50 añosFinalmente, al leer lo que he escrito aquí, también pienso que es demasiada racionalización de algo que sucede por naturaleza, es decir, parece haber un instinto natural a hacer algo con la vida, un movimiento hacia un propósito; lo extraño es que esto, a veces, no suceda y, de hecho, es un aspecto en el campo de estudio de las ciencias del alma.

Lisímaco Henao Henao.
150620

miércoles, 3 de junio de 2020

¿Nuevos síntomas de idiocracia?

Acerca de la quema de libros en Venezuela, Berlín, Alejandría... y un acuchillamiento.

"Leemos para sentir que no estamos solos" C. S. Lewis

Se subvaloran libros, se prohiben, se queman... algunos dirían que es una tendencia humana, que ha sucedido ya muchas veces: la biblioteca de Alejandría destruida por el naciente cristianismo en 391, Códices Mayas quemados por la inquisición en 1.562, libros quemados por los nazis en 1933 (entre ellos los de Freud), y un montón de etcéteras. Cualquiera diría que se trata de una tendencia humana, en cuyo caso estaríamos frente a una tendencia regresiva contra la que nada hemos podido hacer, regresiva en tanto concebimos que el texto escrito es testimonio de un saber acumulado, un objeto que da cuenta de nuestra continuidad y de los aprendizajes emprendidos en todas las direcciones.
No hay ninguna descripción de la foto disponible.Mientras en Colombia muchos se escandalizaban por la invitación de una presentadora de televisión a transformar los libros en portacuchillos (seguro se exagera la intención de la diva que sólo quería "crear contenido", pero actualmente la psique colectiva anda a la caza de símbolos, eso es indudable), en Venezuela se incendiaba una biblioteca completa. Según parece no es la primera vez que sucede en el país hermano, "vándalos" habrían estado atracando impunemente a la Universidad de Oriente (estado Sucre) e incluso viviendo dentro de ella. No soy ni pretendo ser un especialista en política venezolana por lo que no se trata acá de los motivos y complejidades de lo que sucedió, me atengo sólamente a la imagen de una biblioteca en llamas que, para mí, es un símbolo impactante y aún más si se asocia con otras imágenes análogas, por ejemplo, la de líderes políticos que, en todo el mundo, se precian de no leer, o cuyas intervenciones públicas están plagadas de falta de lógica y de saber sobre la humanidad, su historia, e incluso su biología.
La imagen puede contener: 1 persona, sentadoEsto es triste y la tristeza no se reduce a la queja de un grupo de fetichistas de los libros, a los cuales se les podría decir que ya casi todo está en digital (lo cual no es del todo cierto, lo quemado hoy en la Universidad de Oriente incluía gran cantidad de productos de investigación sin digitalizar), se trata de que una biblioteca quemada, tanto como un libro utilizado como portacuchillos, puede simbolizar un tipo de decadencia muy peligroso o un movimiento regresivo de la psique que puede llegar a la pérdida de la palabra escrita como medio de comunicación y de registro de la memoria, y si eso sucede, por supuesto nos iremos a vivir a un eterno presente en el cual la resolución de los conflictos quedará en manos del instinto más primario, ese mismo que tan bien se sirve de los cuchillos. El ataque a los libros o su subvaloración puede simbolizar un ataque a las palabras, a la imginación y al desarrollo del diálogo de las ideas y los sentimientos.
La imagen puede contener: 1 persona, gafas, texto que dice "FRASES DELA VIDA .COM la humanidad progresa. Hoy solamente quema mis libros; siglos atrás me hubieran quemado a mí. Sigmund Freud"Pongo aquí las dos imágenes, y sumo una de Freud con una frase que, en su estilo sarcástico, resume muchas cosas. Tristemente, el sarcasmo del gran psicoanalista se transformaría en una premonición de lo que pasaría con millones de sus congéneres, lo cual nos invita a llevar su frase más lejos y decir: "y después de quemar libros, generalmente se comienza a quemar gente", algo que ya sucedió en demasiadas ocasiones.
Lisímaco Henao Henao.
020620

domingo, 24 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "La Strada" de Federico Fellini

Federico Fellini y el propósito de las piedras.

A propósito de "La Strada" (1954)


Gelsomina nos mira: La Strada, de Federico Fellini – Tiempo de Cine
Por estos días recordábamos el 164 aniversario del nacimiento de Sigmund Freud, quien en 1899 pubicaba “La interpretación de los sueños”. Resulta peculiar que este libro fue el menos editado de todos los suyos y el más criticado por sus propios amigos, quienes consideraban que traicionaba la investigación puramente científica al dedicarse a investigar unas imágenes tan inaprehensibles y tan dejadas de lado por la cultura occidental desde hacía tanto tiempo. Recordé esta anécdota viendo a Federico Fellini comentar en una entrevista (“A Fondo”. TVE, 1977), que tras la publicación de “La Strada” le llovieron las críticas de sus propios amigos, pues ella se alejaba de los cánones del neorrealismo, para el cual se trataba de lo sagrado de las cosas tal como eran, mientras que La Strada, a pesar de ubicarse temporalmente en medio de la pobreza y la devastación propias de la posguerra, no dejaba de deslizarse hacia lo irracional. Y es que “La Strada” nos monta en un recorrido -propio de las road movie- que va aumentando progresivamente en fantasía, personajes y acciones surreales, anotaciones sobre la religiosidad del pueblo, todo eso que, dijo Fellini en aquella entrevista, para sus colegas debería haber desaparecido con la guerra. 

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Caricatura de Fellini sobre uno de los actores con los que más trabajó.
Las biografías de Fellini nos dejan entrever que para él era imposible dejar de lado ese mundo irracional, pues hacía parte de su propia psicología; podemos afirmar que esto es así para todos los seres humanos, sólo que muchos logran desalojar esos aspectos a golpes de materialismo e intelectualismo, cosa que el director se negó a hacer o no pudo. Fellini comienza como caricaturista dibujando a los soldados aliados que se habían tomado Europa al final de la segunda guerra mundial;  algo que ya nos sugiere algunas cosas interesantes: una caricatura busca, como todo arte no descriptivo, descubrir en un trazo, en una línea, un aspecto que ni el mismo dibujado conocía, que incluso a veces rechaza. Quien haya tenido la experiencia de haber sido dibujado por un caricaturista tendrá que reconocerlo (Fellini continuaría haciendo caricaturas y dibujando sus sueños constantemente). Eso de ver un poco más allá de lo simplemente concreto será un rasgo de Fellini a lo largo de su obra, se trata de un hombre tremendamente imaginativo y con inquietudes constantes por lo que se presiente trascendente o, por momentos, esotérico.




La joya del Neorrealismo que tardó 24 años en verse en España por ...
Fotograma de "Roma. Ciudad abierta"
Fellini será un hombre no sólo criticado por sus amigos sino por la izquierda italiana que había reconocido en el neorrealismo un brazo artístico y una herramienta de denuncia. Una de las grandes obras que da cuenta de este sentido utilitario del cine es Roma, Ciudad Abierta, de Rossellini, una película de 1954 en la que Fellini había participado como coguionista. Hablamos entonces de un Fellini que decepciona por lo indirecto de su mensaje político o, dicho de una manera más precisa, por su interés centrado en el fracaso, los sueños y la irracionalidad de sus personajes, lo cual puede ser más político que un panfleto y más realista que un edificio en ruinas aunque no suela percibírsele de esta forma.


En La Strada uno podría encontrar algunas resonancias arquetípicas, por ejemplo con Caperucita Roja, la niña entregada por la madre al lobo feroz del mundo, enviada sola y muy mal preparada. Pero más allá de esto, que podría servirnos como telón de fondo para un análisis junguiano, nos preguntamos qué quería representar Fellini en ese primer acto. El drama resulta por momentos demasiado disparatado. Uno piensa que sí, que debido a la miseria dejada por la guerra esto pudo suceder muchas veces, niñas vendidas incluso para cosas peores que anunciar la presentación de un tramposo, pero son demasiadas apariciones fantásticas y Fellini es demasiado desafiante con el realismo como para interesarse exclusivamente en contar la historia de una pobre niña de posguerra ¿Qué buscaba entonces? Quizás, en vez de retratar o reproducir la realidad, busca construir una realidad nueva tomando elementos de la existente, para dar cuenta de la existencia del misterio, ese misterio que no interesa ni a sus amigos ni a sus críticos de la izquierda del momento. Esto permite analizar la realidad desde otro punto de vista.

Hipsteria on Twitter: ""Primero me venía la idea de dibujar, luego ...
Dibujo del libro de los sueños de Fellini
Debemos tener en cuenta que Fellini fue calificado como un mentiroso profesional, es algo que sabemos por su biografía y por las entrevistas concedidas a la televisión. En una de ellas dice que su madre le reprendía por inventar aquello de que de niño huyó con un circo, pero él mismo afirma que no le importaba mucho la verdad, sino de cómo expresaba la mentira, mucho mejor que la verdad, aquello que sentía y pensaba. Y entonces puede que no sea un mentiroso, sino un fabulador, un creador de fantasía. En mi opinión, aquel invento del niño que escapa con el circo, era una premonición de lo que el adulto iba a hacer. En La Strada y en muchas otras películas aparecen estas alusiones al circo y Fellini afirmaría que, de no ser director de cine, le hubiese gustado ser gerente de un circo ambulante ¿y es que no lo fue?.

Fellini fue un creador que partía de sus propios personajes internos para proponer, así, un cine tremendamente honesto, asunto que defendió hasta el final de sus días al decir que él no podría hacer un cine que gustara demasiado porque quería “hacer más” (en una entrevista dice que no podría hacer lo que hace Spielberg, gustar tanto). Esto de que su cine está basado conscientemente en su propio movimiento psíquico lo atestigua el hecho de que, durante el rodaje de La Dolce Vita,  los actores decían que perdían el tiempo aprendiéndose los guiones pues a la mañana siguiente Fellini llegaba al set diciendo que había tenido un sueño que lo cambiaba todo. Ese mundo de sueños, los que dibujaba cada día en su libreta, fueron la fuente de muchas de las escenas de sus películas, pero además lo llevaron a la consulta del analista Ernst Bernhard, judío alemán que se había establecido en Roma e introducido el psicoanálisis junguiano en Italia. Con él analizaron sus sueños y abrieron, aún más, la caja de pandora del respeto hacia lo irracional (sobre este tema y sus implicaciones para la vida y la obra del artista, me extenderé en mi conferencia dentro del seminario por los cien años de su nacimiento. Para mayor información e  inscripciones hacer click aquí).

En La Strada asistimos a todo este despliegue de personajes que llegamos a amar y a odiar como lo hacemos con fragmentos de nuestra propia psique. Gelsomina parece tener algún tipo de deficiencia mental, es algo que he leído en varias críticas a esta película y es posible que pudiésemos comenzar por ahí, sobretodo porque la madre despliega todo un conjunto de reacciones histéricas durante su breve aparición. Sin embargo este aspecto aparece como mero  soporte de otros asuntos y por ello  podríamos dirigir nuestra mirada a lo que sí se desarrolla extensamente en la cinta, a saber, la relación entre Gelsomina y el mundo a a través de todos los personajes con los que va entrando en contacto, cosa que no hubiese sucedido nunca de no ser vendida a Zampanó.


Here he is: Zampanò! | SP Film Journal (con imágenes) | Federico, CineZampanó, por supuesto, parece ser el macho primitivo, el lado masculino menos desarrollado del que todas y todos tenemos huellas en nuestro inconsciente y que, en algunos casos, es el único lado masculino que desarrollamos. Algún crítico asociaba esta historia con la de La Bella y La Bestia, pero me parece que la comparación falla debido a que, en este caso, la bestia no se transforma. Sí, a Zampanó le pasa prácticamente nada en el sentido de que no logra entender la dimensión de lo que está experimentando, al parecer simplemente replica la historia de lo que sucedió con Rosa, la hermana de Gelsomina y se dedica a repetirse a sí mismo una y otra y otra vez, tanto como repite su acto de romper cadenas (esa literalización bufa de lo que no logrará hacer en sí mismo). ¿Se trata de un psicópata? –se dice que una característica de los psicópatas es que nunca cambian-, podría ser, sus lágrimas en la playa, al final, podrían producir en nosotros la compasión que producen las lágrimas del psicópata aparentemente arrepentido, pero que, en el fondo, sólo llora por la pérdida de su juguete, por no haber sabido explotarlo mejor; en el fondo puede presentir su propia maldad pero ¿sabrá transformarla?, durante estas horas de existencia que le conocimos demostró que no -se dice que los psicópatas no se curan, tan sólo se adaptan muy bien y Zampanó tiene este extenso campo de la masculinidad de la cantina y sus “guapos” para adaptarse-.  

El neorrealismo italiano, el cine que surgió desde las ruinas ...Quien sí se transforma es Gelsomina. Ella, que apenas si sabía que existía un mundo aparte del mar descubrirá la vida, el disfrute, la risa y, con El Loco, la posibilidad del propósito, lo único que puede dar dirección y algún sentido al hecho de estar aquí. Así como en “Tan lejos y tan cerca” de Wenders (ver reseña del cineforo haciendo click aquí), los personajes se alegraban al descubrir su propósito “nosotros fuimos los que fuimos encontrados”, aquí ella encuentra un sentido para su vida en cuidar a Zampanó, incluso alcanza a asomarse a un poco de amor por él. Pero claro, se trata de Fellini, no podemos buscar en él el dulce final hollywoodense de la bella y la bestia, mejor nos lleva hacia el final original de caperucita roja, quien según algunas investigaciones sobre la versión más antigua, termina devorada por el lobo junto con su abuela y no rescatada por el cazador como tanto nos gusta. La película decepciona a quien busque justicia con Gelsomina y, peor aún para quien eso busque en esta película, le undirá en el malestar y la rabia por no poder verla empoderada y libre, algo que desafortunadamente ocurre a tantas mujeres en este mundo de Zampanós. Muchas personas dirigirán su frustración hacia Zampanó y muchas otras hacia la misma Gelsomina, lo que les impedirá comprenderla y, en cambio, les llevará a revictimizarla, otra cosa que ocurre una y otra vez en nuestro mundo. Magníficos resultados de esta película pues, si el cine no sirve para entrar en estos conflictos ¿para qué sirve?.

Así como el papel de El Loco resulta trágico pero tremendamente rico en propósito: está ahí para dar impulso a la vida de la simple Gelsomina, Gelsomina está ahí para, también trágicamente, recordarnos que sólo alcanzaremos a comprender lo que en nuestros límites quepa comprender. La exploración de lo trágico de nuestra vida será el objetivo alcanzado, algo de lo que nadie quiere hablar en esta época de seminarios de felicidad y métodos para alcanzar la perfección de lo, por naturaleza, imperfecto (los seres humanos). Fellini entonces nos recuerda que hay vidas, casi todas, presiento yo, que pueden satisfacerse en haber conocido el mundo y su infinita variedad: el circo del mundo, y dentro de ese circo, un propósito. Y si hasta una piedra tiene un propósito, entonces Gelsomina, tu y yo, podemos tenerlo, aunque no terminemos siendo ni perfectos, ni completos ni desarrollándonos “idealmente”. 

Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Amazon.com: 27 x 40 Póster de la película La Strada: Home & Kitchen

viernes, 22 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "Aquarius" de Kleber Mendonça Filho

El alma del mundo y el mundo sin alma

Acerca de la película "Aquiarius" de Kleber Mendonça Filho (Brasil, 2016)

Puedes ver la película haciendo click aquí



Los alquimistas decían haber descubierto el camino para liberar al alma atrapada en la materia; para ellos cada objeto de su laboratorio tenía una forma específica que les recordaba de lo que ese objeto estaba dotado, la cualidad del espíritu que emanaba de él. Se trató de un grupo de personas perseguidas bajo la acusación de herejía, ya que a espaldas de la iglesia católica, llevaban a cabo una serie de rituales y utilizaban unas imágenes que, a aquella, le parecía que iban en contra del canon establecido. Luego vino la modernidad y la experimentación científica en el siglo XIX, naciendo entonces la química. La química tomó los descubrimientos más útiles de la alquimia tales como los instrumentos del laboratorio, muchos métodos de trabajo y, sobre todo, su descubrimiento de siete elementos químicos básicos. Todo lo demás fue arrinconado en el basurero de la historia y tratado como mera especulación o, peor, superchería barata. 


El alquimista - Revista Esfinge
"El alquimista ante el descubrimiento del fósforo". Joseph Wright 1771
Sin embargo en el siglo XX un psiquiatra suizo llamado Carl Gustav Jung retomó la investigación en el punto donde los alquimistas la habían dejado. Jung tuvo la visión suficiente para descifrar los códigos y claves de los alquimistas y dar con una realidad que, hasta ese momento, nadie había podido descubrir: que todo en la alquimia se trataba de la comprensión, a través de la materia, de procesos simbólicos que también se daban en el ser humano. Ya que los alquimistas escribían en clave para protegerse de la iglesia, Jung hubo de convertirse no sólo en uno de los mayores coleccionistas de libros alquimistas de toda Europa sino también en un gran hermeneuta. Así, haciendo extensas comparaciones y poniendo su mente y su corazón al servicio del misterio, pudo darse cuenta de que la alquimia compensaba un gran error del cristianismo, a saber: el abandono del cuerpo y de la materia por considerarlos depositarios de lo demoníaco (Joseph Campbell afirmó alguna vez que, al ser calificada la serpiente como forma del demonio, los occidentales desarrollamos una religión con una visión negativa de la naturaleza). La alquimia, en cambio, revaloraba a la naturaleza en todos sus sentidos, de tal manera que el cuerpo en general y la sexualidad en particular - que habían sido concebidos como cárceles del alma o como elementos que obstruían el desarrollo espiritual-, recibían una nueva atención. Jung, comprendiendo todo ello, retomó intuiciones del renacimiento y volvió a hablar del “anima mundi” o “Alma del Mundo”, un concepto que nos dice que todas las cosas están dotadas de una vida propia (animadas) y, también, de partes de nuestra vida.

En mi opinión, uno de los grandes temas de la película Aquarius es esta valoración del alma de las cosas o de la vida narrada por los objetos. Cada objeto en la casa de Clara y en la película misma está dotado de alma, da una constitución particular a su vida y sostiene la historia de muchas vidas. Se que la película tendrá muchos sentidos para muchas personas, si no fuera así no sería una verdadera obra de arte, pero a mí me llegó como un rayo esta nostalgia, este deseo por conectarme con las cosas y con su importancia que siempre me ha acompañado. En vez de un comentario extenso, he decidido simplemente basarme en los objetos de la película como argumentos en favor de mi opinión. 

1. La cómoda de madera. 

Ese mueble inerte está lleno de vida. Lo vemos por primera vez durante la fiesta de cumpleaños de Lúcia, esa reunión amorosa iluminada por las palabras de los sobrinos que exaltan a esta mujer especial, exploradora y revolucionaria, esa tía rara que, según James Hillman, todos necesitamos para
que nos muestre que hay muchas y variadas formas de ser, esa tía que luego pasará a ser la misma Clara, esa que en los entornos familiares valida la diversidad y la gran paleta de colores que puede significar ser un individuo. Aquí podemos encontrar algunas raíces de porqué Clara va a ser de una mente tan abierta frente a la homosexualidad de su hijo y a su propia sexualidad. Pero esta cómoda, este mueble, este pedazo de madera, es mirado continuamente por Lúcia mientras sus sobrinos hablan, como si quisiera decirnos con esa mirada que las bellas palabras dicen mucho, pero que ese objeto está hablándole a ella de su propia vida, de sus placeres, de sus búsquedas en medio de una revolución sexual que fue una revolución vital para muchas mujeres, algo que ella hará notar cuando toma la palabra. La cómoda estará presente de principio a fin de la película porque en esa misma casa familiar continuará viviendo Clara, y en varios encuadres nuestra atención será dirigida hacia el mueble. Heredar este mueble significa dar continuidad a búsquedas femeninas en ese entorno familiar. La cómoda, ahora al lado de la puerta, sigue siendo testigo de las luchas de Clara por ser ella misma, luchas que, según algunos, podría seguir llevando a cabo en otro apartamento, en uno con cámaras de seguridad y más comodidades, pero que para ella y para esa cómoda, sólo se viven allí, en el lugar de las paredes vivas.

2. LA CASA. 

Esto nos lleva a la casa, quizás el objeto mayor. ¿Han visto ustedes caerse una casa por abandono?. Es dramático. No se si se trate sólo de falta de mantenimiento físico, pareciera tener que ver con el abandono mismo, con una casa que se derrumba, que sufre, que decide morirse tras haber sido abandonada. Yo mismo tengo esa experiencia con la casa en que crecí y un día hube de derramar profundas lágrimas en el lugar de su destrozo. Aquí la casa es protagonista tan principal como la misma Clara. Esto es anunciado en la canción de cumpleaños que se canta al piano en dos ocasiones, en el aniversario de Lúcia y en el de Ladgane: recordémosla:

“Saludamos el gran día, que hoy conmemoras
Sea la casa donde vives
La morada de la alegría
El refugio de la buena fortuna
Felíz aniversario”.

Película: Aquarius - ENFILME.COMSe nos dice, de esta manera, que aquí de lo que se trata de es de una morada del alma y su fortuna (que aunque siempre esperamos que sea buena puede no resultar, debido a que La Fortuna es una diosa que reparte suertes según lo que cada uno necesita, no según lo que cada uno desea). Se trata, entonces, de algo más que ladrillos, cemento y pintura. La casa nos habla del paso del tiempo, ella sabe más de nosotros que nosotros mismos, cuando queramos recordar algo de la infancia bueno sería sentarse en el rincón de siempre y la casa nos susurrará al oído lo que necesitamos recordar, o pasar delante de esa casa. Ella no oculta nada, todo lo sabe y todo lo denuncia: una habitación recuerda el robo por parte de la muchacha del servicio y la cocina el sinnúmero de problemas que se han resuelto allí. La casa puede estar triste o alegre. Cuando está triste bueno es hacerla pintar, Clara lo hace porque escucha a su casa, es su amiga y confidente. A la casa no entra cualquiera. Los hombres que no saben más que de Bussines y que no saben del alma de las casas se quedan afuera. 

La casa sabe cosas. La sala y su sofá saben de ese momento de activación de la potente sexualidad de Clara. El momento en que sucede es decisivo: en el departamento de arriba se celebra una orgía, otro mecanismo de presión para que ella abandone la casa, entonces Clara llamará al Giggoló ¿se trata tan sólo de una activación instintiva?, en el ser humano, de manera diferente a como sucede con otros mamíferos, esto nunca sucede desarticulado del todo, por más que podamos acallar a ese todo por un tiempo. Se trata, junto al instinto sexual, de la activación de una necesidad profunda de activación arquetípica del animus, de lo masculino. Se va a necesitar la fuerza masculina que establece diferenciaciones claras y que permitirá a Clara decir finalmente “prefiero dar cáncer que recibirlo”, y defender su justicia y su dignidad, devolviendo las termitas que atentaron contra el alma de la casa y contra la suya.

¿Qué tanto influye el alma de la sala de tu casa en la selección del tipo de temas que allí se tratarán y resolverán?. En esa sala la hija puede quejarse, la madre puede defenderse; la hija habla del abandono que sintió, la madre se defiende hablando de todos los esfuerzos ignorados y el hermano ofrece una solución: tomar de la biblioteca el libro en el que la madre les pide perdón por la ausencia. ¿Tendrá algo que ver lo que sucede aquí con el influjo invisible del alma colectiva inserta en la casa?

La casa ingresa en nuestros sueños. Soñamos con nuestra casa pero también soñamos con partes de la casa que desconocemos. Comunmente se dice que se refiere a partes de la psique desconocidas para nuestra alma, pero también pueden tener que ver con partes inconscientes de la casa misma, partes que aún no hemos vivido intensamente, extensiones del alma de la casa que aún no hemos leído. Allí, en ese cuarto, vuelve a aparecer la empleada que robó pero, eso sí, viene a alertar sobre el cáncer que se avecina, que no es ya el cáncer de clara, es el cáncer de la casa que tiene unos culpables muy precisos.

Otros objetos que pueden ser tratados como la casa serían el sitio de baile, la playa y el restaurante, lugares llenos de alma en los que se encuentran los de siempre y las de siempre, esas conversaciones, esa complicidad de quienes han asumido su edad y el paso del tiempo. Donde se le dan permisos Clara y se le cuida de los tiburones, donde el periodista puede dar una mano. Los lugares prestan su alma, al alma de los encuentros.

3. Discos y Casettes. 

Crítica de “Aquarius”: cada objeto es una historiaDentro de un L.P. Clara encuentra toda una historia. Ese L.P. tiene valor porque suena de una manera determinada… pero no es sólo eso, Clara acepta sin problemas el streaming y la U. S. B. que pueden transmitir el alma de la música tanto como otros medios, pero no ha logrado que esos nuevos aparatos tecnológicos le cuenten historias como la de ese disco que compró hace años, esa música que dolió y ayudó a sacar el dolor, la que se danzó con el difunto esposo, esos pedazos de plástico y tecnología hablan desde su lugar y, si uno realmente vive con ellos, habita con ellos, puede escuchar cuando le piden que los reproduzca. Clara no rechaza la modernidad, lo que rechaza es la forma desalmada en que desean que elimine de su vida lo que le da sentido.

4. El Piano. 

Donde se canta cada aniversario, incluso el de la empleada que ya es familia y pertenece tanto al lugar como Clara. Porque en este juego alquímico del alma de las cosas, tendríamos que llegar a comprender también la forma como nos influye el habitar conjuntamente. Comenzamos a pertenecernos, pero también comenzamos a pertenecer a los objetos tanto como ellos a nosotros. Pertenecemos a esa casa, nosotros y quienes hayamos vivido suficiente tiempo allí. Ese piano presta su alma a la celebración de la vida de una mujer que ha trabajado allí por su bien y el de los habitantes. Ella ha sido tomada en cuenta por esa historia compartida, por esas personas a quienes sirve. Aunque se deja entrever esa relación burguesa entre empleados y empleadores, también es cierto que algo de eso se llega a romper con la visita a aquellas otras casas del “lado pobre”, a esas otras casas-almas, con su propio estilo y particularidad (con su propia riqueza entonces).


5. Tumbas y cementerios.

Necesitamos que nuestra alma descanse en un lugar con alma. Por eso el cuidado de las tumbas, ellas nos ayudan a recordar, a pasar por el corazón el amor y el conflicto de la vida en común. Nos recuerdan los huesos, los restos. Las tumbas hablan a nuestra alma de la gran verdad de nuestra transitoriedad, de lo pasajeros que somos.


6. Carros (autos).

Alguien pregunta ¿porqué esa importancia que antes le daban a tomarse fotos con el carro?. Obviamente eran objetos cargados de alma, tremendamente importantes por ser personajes en la familia, se les ponía nombre y uno se sentía orgulloso de un compañero como ese. 





Finalmente, estas ideas pueden resultar muy extrañas para algunas personas, sabemos que proyectamos en los objetos partes de nuestra alma -como en el ejemplo que di de los sueños con casas-, pero poco nos permitimos sospechar acerca del alma de las cosas por sí mismas ¡quizás porque nos encanta hacer depender todo de nosotros! pero podría ser una forma nueva de amar al mundo, a sus cosas y sus seres, de cuidar entonces del planeta y de nuestros inventos, podríamos regresar, así al ANIMA MUNDI, al alma de las cosas, al espíritu atrapado en la materia. 

Lo que tenemos en definitiva es la presencia del arquetipo del Ánima, de lo femenino representado, por ejemplo, en Clara como Artemisa, esa diosa no sólo de la sexualidad sino también de la belleza de las cosas, del cuerpo del mundo. Se trata de un femenino "sano", que sabe tratar con lo masculino, la escena más representativa de esto es cuando ella pregunta los nombres y saluda a los dos obreros, ganándose con ello el derecho a ser auxiliada por ellos más adelante (le avisan de las termitas). Porque lo femenino que sabe tratar con lo masculino lo tendrá siempre como aliado y, por supuesto, viceversa.


Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Doña Clara (Aquarius) - Película 2016 - SensaCine.com

miércoles, 20 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "Tan Lejos, Tan Cerca", de Win Wenders


SER Y NO SER UN ÁNGEL.


Comentario sobre la película “Tan lejos, Tan cerca” ("In weiter ferne so nah", Wim Wenders, 1987)


¿Cómo es un ser que vive por fuera del tiempo humano?
¿Cómo es vivir por fuera de las emociones humanas y las lágrimas?
¿Qué tan inútil puede uno sentirse si no es más que un mensajero y no tiene en sus manos ninguna acción “real” más que inspirar un poco de luz?
¿Qué pasaría si un ser de esas dimensiones y características intentara vivir en un mundo como el nuestro, limitado por el tiempo, complejizado por las emociones e inundado de situaciones que requieren acción?

TAN LEJOS, TAN CERCA de Wim Wenders en 8madrid TV - YouTube
Estas parecen ser las preguntas que nos salen al encuentro en esta película. Un ángel, un ser que vive en un tiempo eterno, que puede abarcar con una mirada desde la serpiente enroscada en el árbol hasta la difusión mundial de un virus en 2020, un ser que debido a la carencia de un cuerpo físico no puede percibir las emociones humanas, las lágrimas y la confusión del miedo, el empuje de la valentía o los riesgos del vino, está cansado de ser tan sólo una pequeña luz de inspiración, sobretodo porque ya aquellos a quienes va dirigido el mensaje han dejado de ver y la inspiración, si acaso, les alcanza para dedicar su energía a la acumulación de una satisfacción local y limitada: la que da el dinero, para ellos el tiempo se ha convertido en dinero. El director ha creado para nosotros una clave de colores para que comprendamos los mundos que dibuja. El universo de los ángeles, su visión, se presenta en blanco y negro, el color está reservado para las experiencias humanas, con esto parece querer decirnos que el mundo de lo no experimentado es así, plano, apenas dimensionado una sola combinación, el gris. El mundo de los seres humanos en cambio, su visión, su gozo y su tragedia, está representado por las tomas en color, porque así son las emociones, nadie realmente siente sólo en gris o en blanco o negro, incluso el más depresivo puede sentir un azul, un verde o un violeta fríos. 

Nuestro protagonista es un ángel llamado Cassiel.  Cassiel se encuentra en la mitología judía, cristiana e islámica, representando emociones muy básicas. Su nombre significa “la velocidad de Dios”, “la ira de Dios” o simplemente “la lamentación”. Se dice que si es que se les permitiera a los arcángeles intervenir de alguna manera en la historia humana, sería Cassiel el más castigado pues él es apenas el mensajero y nada más, mensajero y observador. En este sentido vendría a emparentarse con el movimiento psíquico de la comunicación interior entre consciencia e inconsciente, entre los diversos aspectos del ser humano que, en Grecia, se representó por Hermes, el mensajero divino. Quizás por eso Cassiel significa, como dije “la velocidad de Dios”.

Al principio de la película se nos muestra un Cassiel cansado de estar al margen, por lo que comienza a sentir un vívido deseo de volverse humano, de vivir una experiencia humana, de ser un espíritu en una experiencia humana, como suele decirse hoy popularmente. ¿Cómo es llorar? ¿Cómo es sangrar?, se pregunta la lamentación de Dios. Tal como sucediera en la primera parte de esta historia, en la película de Wenders “El cielo sobre Berlín” (1987), el ángel puede hacerse humano; en aquella ocasión había sido Daniel el que habría llevado a cabo tal experimento, sí, el pizzero de nuestra historia, lo cual explica porqué sabía tanto de aquello por lo que estaba pasando Cassiel (las dos películas dejan entrever que Peter Falk y el cantante Lou Reed, quienes actúan como ellos mismos, también lo fueron. “El cielo sobre Berlín” tiene la siguiente dedicatoria: “A quienes un día fueron ángeles”). Este experimento, lo veremos, resulta desastroso ¿por qué?

Tan lejos, tan cerca (1993) Película - PLAY Cine
Cassiel se ha convertido en un espíritu puro viviendo una experiencia impura, podríamos decir. El mundo humano es contradictorio y la mirada humana es, siempre, sumamente limitada, por eso salvar a un hombre de morir y recibir su agradecimiento, puede significar encontrarse haciendo parte de un grupo mafioso que negocia con armas y películas pornográficas, así como, jugar ingenuamente en una estación de tren a “dónde está la bolita”, puede significar ser apresado por la policía; incluso algo tan “positivo” como el juego puede resultar, repito, en el mundo humano, desastroso ¿o no han visto ustedes las muertes físicas y psicológicas causadas por la afición al futbol o por las diversas formas de ludopatía?. Sí. Este mundo humano no va en blanco y negro, no podemos ir por ahí radicalizados en que esto que es bueno ahora o para mí, siempre lo será en todo tiempo o para todo el mundo. Pero Cassiel sí que será víctima de ese pensamiento plano e ingenuo que trae de ese otro mundo de mensajeros y observadores, motivo por el cual aquí, en nuestro mundo multicolor, tendrá que implicarse tanto con la vida como con la muerte, con el llanto como con la decepción, con la desesperanza y el miedo, como con la alegría y el canto, con la amistad, la fraternidad, la esperanza y la confianza. 


Tan lejos, tan cerca', un filme sensible y humanista de Wim ...También vamos a conocer a Raphaela. Ella, por supuesto, es el ángel compasivo de la sanación, el arcángel Rafael de la mitología hebráica que aparece en el libro de Tobías sanando mediante elementos naturales, es por ello que su primera aparición en la película es la de la consolación del moribundo a quien dirige unas hermosas palabras mientras él va comprendiendo, poco a poco, que debe cruzar el umbral. Ella representa quizás otro momento psíquico en el que podemos abandonar el mundo de nuestras variopintas emociones para ingresar en la pausa temporal o final: el sueño o la muerte, el viaje cíclico hacia lo inconsciente de la vida. Wenders ha decidido representar a Raphael con la hermosa Natassja Kinski y, entonces, llamarle Raphaela. Con ello llama la atención hacia un hecho antiguamente conocido, a saber, el carácter andrógino de los ángeles, que pueden ser tanto masculinos como femeninos, lo cual nos habla directamente de su carácter primario y primitivo, son como niños en los que aún la bisexualidad biológica no ha dado lugar a la diferenciación genérico-cultural. Esto refuerza la idea que nos trae la película de que, en el momento en el que un ángel pasa a este plano, es forzado a salir de una cierta ingenuidad infantil, la que considera al mundo simple y básico (blanco o negro). Incluso hay una experiencia previa, un relato arquetipal de esta transgresión y sus nefastos resultados: en el libro de Enoc se cuenta cómo los ángeles no resistieron la tentación de la belleza de las mujeres humanas y decidieron copular con ellas, como resultado nacieron los gigantes y todos fueron castigados por Dios. Un gigante representa simbólicamente una exacerbación del instinto, un exceso o un desborde sobrehumano, por ello diversas mitologías hablan de gigantes en el inicio de los tiempos, es decir, un dominio de lo inconsciente sobre la consciencia en sus orígenes. De todo esto se extrae la conclusión de que, en su desarrollo, la psique tiene que pasar por un doloroso proceso, desde una inconsciencia infantil, hacia una consciencia madura, gracias a la cual nos damos cuenta no sólo de la escala de grises, sino del colorido espectro que va desde el infrarrojo, hasta el ultravioleta, desde lo más instintivo hasta lo más espiritual, desde lo más literal hasta lo más simbólico. Un espectro que nos acompañará toda nuestra vida y que no puede ser superado sino asimilado como realidad, una consciencia de la diversidad que, al ser negada, nos lleva regresivamente a un estado infantil o a la muerte. Pero Cassiel, recordémoslo, incluso en algún momento arrepentido, ya no puede regresar, simplemente porque ya salió de allí y probó, como Adán y Eva del fruto prohibido, del conocimiento de las diversas formas del bien y del mal y porque, ya para cerrar, ha conocido el tiempo, ha entrado en el tiempo de los seres humanos.

El olor de lo invisible: ¡Tan lejos,tan cerca!, una película de ...Pero no podemos irnos dejando de lado al último ángel protagonista. Ese oscuro ángel por momentos parece ser Lucifer, el ángel caído, pero a través de su nombre y de sus declaraciones nos deja pistas sobre su verdadera naturaleza: su nombre es Emit, es decir, el tiempo invertido. ¿Por qué invertido? ¿Qué se nos quiere decir con este personaje?. Él parece emparentarse con la lógica arquetípica representada en Grecia por el dios Apolo, debido a dos elementos: el uso de las flechas (Apolo es  el dios flechador, el de la muerte dulce, el que mata a distancia) y su discurso sobre la necesidad de castigar a aquellos que mezclan las cosas, que pasan el umbral, que se atreven a sobrepasar los límites naturales. En ese sentido también es el Apolo de la distancia y la objetividad, recordemos que la gran misión del dios griego es separar a dioses y hombres. Esta función, mezclada con su deseo de regresar las cosas a su lugar, de finiquitar y, acaso, de castigar una transgresión, lo emparenta tanto con el tiempo como con la muerte. Un ángel de las normas universales a las que no podemos escapar. 

Emit es el guardián de un tiempo sin compasión con los seres humanos, Raphaela le dice que está enamorado de la oscuridad y quizás, por ello, lo vemos como guardián de un tiempo al revés, no del que avanza hacia adelante, sino de un tiempo que desea la regresión de todas las cosas hacia su oscuridad o su destino primordial, lo hace con Cassiel y quien sabe si no lo estará haciendo para con todos nosotros. Hoy en día tenemos a Donald Trump desacelerando las medidas de protección de su pueblo contra la pandemia con el objetivo primordial de no desacelerar la economía, es decir, permitiendo la muerte de muchos con tal de no dejar morir la bolsa donde se mide la vida, esa vida medida en dinero. Así, este personaje inconsciente consigue avanzar hacia la oscuridad, hacia la inversión de la vida, hacia la muerte. Finalmente recordemos que el mismo Emit va a declarar: “dicen que el tiempo es dinero y no, el tiempo es la falta de dinero”. Trump, como Emit, teme perder el tiempo al perder el dinero. 

Emit en nosotros es esa fuerza regresiva que manipula el tiempo a favor de la materia y no del alma, Raphaela es esa que en nosotros recita la palabra compasiva frente al sufrimiento y la enfermedad y Cassiel, bueno, Cassiel es nuestra inconformidad infantil que tendrá que aprender a crecer. 

Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Tan lejos, tan cerca (1993) - Filmaffinity