domingo, 24 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "La Strada" de Federico Fellini

Federico Fellini y el propósito de las piedras.

A propósito de "La Strada" (1954)


Gelsomina nos mira: La Strada, de Federico Fellini – Tiempo de Cine
Por estos días recordábamos el 164 aniversario del nacimiento de Sigmund Freud, quien en 1899 pubicaba “La interpretación de los sueños”. Resulta peculiar que este libro fue el menos editado de todos los suyos y el más criticado por sus propios amigos, quienes consideraban que traicionaba la investigación puramente científica al dedicarse a investigar unas imágenes tan inaprehensibles y tan dejadas de lado por la cultura occidental desde hacía tanto tiempo. Recordé esta anécdota viendo a Federico Fellini comentar en una entrevista (“A Fondo”. TVE, 1977), que tras la publicación de “La Strada” le llovieron las críticas de sus propios amigos, pues ella se alejaba de los cánones del neorrealismo, para el cual se trataba de lo sagrado de las cosas tal como eran, mientras que La Strada, a pesar de ubicarse temporalmente en medio de la pobreza y la devastación propias de la posguerra, no dejaba de deslizarse hacia lo irracional. Y es que “La Strada” nos monta en un recorrido -propio de las road movie- que va aumentando progresivamente en fantasía, personajes y acciones surreales, anotaciones sobre la religiosidad del pueblo, todo eso que, dijo Fellini en aquella entrevista, para sus colegas debería haber desaparecido con la guerra. 

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Caricatura de Fellini sobre uno de los actores con los que más trabajó.
Las biografías de Fellini nos dejan entrever que para él era imposible dejar de lado ese mundo irracional, pues hacía parte de su propia psicología; podemos afirmar que esto es así para todos los seres humanos, sólo que muchos logran desalojar esos aspectos a golpes de materialismo e intelectualismo, cosa que el director se negó a hacer o no pudo. Fellini comienza como caricaturista dibujando a los soldados aliados que se habían tomado Europa al final de la segunda guerra mundial;  algo que ya nos sugiere algunas cosas interesantes: una caricatura busca, como todo arte no descriptivo, descubrir en un trazo, en una línea, un aspecto que ni el mismo dibujado conocía, que incluso a veces rechaza. Quien haya tenido la experiencia de haber sido dibujado por un caricaturista tendrá que reconocerlo (Fellini continuaría haciendo caricaturas y dibujando sus sueños constantemente). Eso de ver un poco más allá de lo simplemente concreto será un rasgo de Fellini a lo largo de su obra, se trata de un hombre tremendamente imaginativo y con inquietudes constantes por lo que se presiente trascendente o, por momentos, esotérico.




La joya del Neorrealismo que tardó 24 años en verse en España por ...
Fotograma de "Roma. Ciudad abierta"
Fellini será un hombre no sólo criticado por sus amigos sino por la izquierda italiana que había reconocido en el neorrealismo un brazo artístico y una herramienta de denuncia. Una de las grandes obras que da cuenta de este sentido utilitario del cine es Roma, Ciudad Abierta, de Rossellini, una película de 1954 en la que Fellini había participado como coguionista. Hablamos entonces de un Fellini que decepciona por lo indirecto de su mensaje político o, dicho de una manera más precisa, por su interés centrado en el fracaso, los sueños y la irracionalidad de sus personajes, lo cual puede ser más político que un panfleto y más realista que un edificio en ruinas aunque no suela percibírsele de esta forma.


En La Strada uno podría encontrar algunas resonancias arquetípicas, por ejemplo con Caperucita Roja, la niña entregada por la madre al lobo feroz del mundo, enviada sola y muy mal preparada. Pero más allá de esto, que podría servirnos como telón de fondo para un análisis junguiano, nos preguntamos qué quería representar Fellini en ese primer acto. El drama resulta por momentos demasiado disparatado. Uno piensa que sí, que debido a la miseria dejada por la guerra esto pudo suceder muchas veces, niñas vendidas incluso para cosas peores que anunciar la presentación de un tramposo, pero son demasiadas apariciones fantásticas y Fellini es demasiado desafiante con el realismo como para interesarse exclusivamente en contar la historia de una pobre niña de posguerra ¿Qué buscaba entonces? Quizás, en vez de retratar o reproducir la realidad, busca construir una realidad nueva tomando elementos de la existente, para dar cuenta de la existencia del misterio, ese misterio que no interesa ni a sus amigos ni a sus críticos de la izquierda del momento. Esto permite analizar la realidad desde otro punto de vista.

Hipsteria on Twitter: ""Primero me venía la idea de dibujar, luego ...
Dibujo del libro de los sueños de Fellini
Debemos tener en cuenta que Fellini fue calificado como un mentiroso profesional, es algo que sabemos por su biografía y por las entrevistas concedidas a la televisión. En una de ellas dice que su madre le reprendía por inventar aquello de que de niño huyó con un circo, pero él mismo afirma que no le importaba mucho la verdad, sino de cómo expresaba la mentira, mucho mejor que la verdad, aquello que sentía y pensaba. Y entonces puede que no sea un mentiroso, sino un fabulador, un creador de fantasía. En mi opinión, aquel invento del niño que escapa con el circo, era una premonición de lo que el adulto iba a hacer. En La Strada y en muchas otras películas aparecen estas alusiones al circo y Fellini afirmaría que, de no ser director de cine, le hubiese gustado ser gerente de un circo ambulante ¿y es que no lo fue?.

Fellini fue un creador que partía de sus propios personajes internos para proponer, así, un cine tremendamente honesto, asunto que defendió hasta el final de sus días al decir que él no podría hacer un cine que gustara demasiado porque quería “hacer más” (en una entrevista dice que no podría hacer lo que hace Spielberg, gustar tanto). Esto de que su cine está basado conscientemente en su propio movimiento psíquico lo atestigua el hecho de que, durante el rodaje de La Dolce Vita,  los actores decían que perdían el tiempo aprendiéndose los guiones pues a la mañana siguiente Fellini llegaba al set diciendo que había tenido un sueño que lo cambiaba todo. Ese mundo de sueños, los que dibujaba cada día en su libreta, fueron la fuente de muchas de las escenas de sus películas, pero además lo llevaron a la consulta del analista Ernst Bernhard, judío alemán que se había establecido en Roma e introducido el psicoanálisis junguiano en Italia. Con él analizaron sus sueños y abrieron, aún más, la caja de pandora del respeto hacia lo irracional (sobre este tema y sus implicaciones para la vida y la obra del artista, me extenderé en mi conferencia dentro del seminario por los cien años de su nacimiento. Para mayor información e  inscripciones hacer click aquí).

En La Strada asistimos a todo este despliegue de personajes que llegamos a amar y a odiar como lo hacemos con fragmentos de nuestra propia psique. Gelsomina parece tener algún tipo de deficiencia mental, es algo que he leído en varias críticas a esta película y es posible que pudiésemos comenzar por ahí, sobretodo porque la madre despliega todo un conjunto de reacciones histéricas durante su breve aparición. Sin embargo este aspecto aparece como mero  soporte de otros asuntos y por ello  podríamos dirigir nuestra mirada a lo que sí se desarrolla extensamente en la cinta, a saber, la relación entre Gelsomina y el mundo a a través de todos los personajes con los que va entrando en contacto, cosa que no hubiese sucedido nunca de no ser vendida a Zampanó.


Here he is: Zampanò! | SP Film Journal (con imágenes) | Federico, CineZampanó, por supuesto, parece ser el macho primitivo, el lado masculino menos desarrollado del que todas y todos tenemos huellas en nuestro inconsciente y que, en algunos casos, es el único lado masculino que desarrollamos. Algún crítico asociaba esta historia con la de La Bella y La Bestia, pero me parece que la comparación falla debido a que, en este caso, la bestia no se transforma. Sí, a Zampanó le pasa prácticamente nada en el sentido de que no logra entender la dimensión de lo que está experimentando, al parecer simplemente replica la historia de lo que sucedió con Rosa, la hermana de Gelsomina y se dedica a repetirse a sí mismo una y otra y otra vez, tanto como repite su acto de romper cadenas (esa literalización bufa de lo que no logrará hacer en sí mismo). ¿Se trata de un psicópata? –se dice que una característica de los psicópatas es que nunca cambian-, podría ser, sus lágrimas en la playa, al final, podrían producir en nosotros la compasión que producen las lágrimas del psicópata aparentemente arrepentido, pero que, en el fondo, sólo llora por la pérdida de su juguete, por no haber sabido explotarlo mejor; en el fondo puede presentir su propia maldad pero ¿sabrá transformarla?, durante estas horas de existencia que le conocimos demostró que no -se dice que los psicópatas no se curan, tan sólo se adaptan muy bien y Zampanó tiene este extenso campo de la masculinidad de la cantina y sus “guapos” para adaptarse-.  

El neorrealismo italiano, el cine que surgió desde las ruinas ...Quien sí se transforma es Gelsomina. Ella, que apenas si sabía que existía un mundo aparte del mar descubrirá la vida, el disfrute, la risa y, con El Loco, la posibilidad del propósito, lo único que puede dar dirección y algún sentido al hecho de estar aquí. Así como en “Tan lejos y tan cerca” de Wenders (ver reseña del cineforo haciendo click aquí), los personajes se alegraban al descubrir su propósito “nosotros fuimos los que fuimos encontrados”, aquí ella encuentra un sentido para su vida en cuidar a Zampanó, incluso alcanza a asomarse a un poco de amor por él. Pero claro, se trata de Fellini, no podemos buscar en él el dulce final hollywoodense de la bella y la bestia, mejor nos lleva hacia el final original de caperucita roja, quien según algunas investigaciones sobre la versión más antigua, termina devorada por el lobo junto con su abuela y no rescatada por el cazador como tanto nos gusta. La película decepciona a quien busque justicia con Gelsomina y, peor aún para quien eso busque en esta película, le undirá en el malestar y la rabia por no poder verla empoderada y libre, algo que desafortunadamente ocurre a tantas mujeres en este mundo de Zampanós. Muchas personas dirigirán su frustración hacia Zampanó y muchas otras hacia la misma Gelsomina, lo que les impedirá comprenderla y, en cambio, les llevará a revictimizarla, otra cosa que ocurre una y otra vez en nuestro mundo. Magníficos resultados de esta película pues, si el cine no sirve para entrar en estos conflictos ¿para qué sirve?.

Así como el papel de El Loco resulta trágico pero tremendamente rico en propósito: está ahí para dar impulso a la vida de la simple Gelsomina, Gelsomina está ahí para, también trágicamente, recordarnos que sólo alcanzaremos a comprender lo que en nuestros límites quepa comprender. La exploración de lo trágico de nuestra vida será el objetivo alcanzado, algo de lo que nadie quiere hablar en esta época de seminarios de felicidad y métodos para alcanzar la perfección de lo, por naturaleza, imperfecto (los seres humanos). Fellini entonces nos recuerda que hay vidas, casi todas, presiento yo, que pueden satisfacerse en haber conocido el mundo y su infinita variedad: el circo del mundo, y dentro de ese circo, un propósito. Y si hasta una piedra tiene un propósito, entonces Gelsomina, tu y yo, podemos tenerlo, aunque no terminemos siendo ni perfectos, ni completos ni desarrollándonos “idealmente”. 

Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Amazon.com: 27 x 40 Póster de la película La Strada: Home & Kitchen

viernes, 22 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "Aquarius" de Kleber Mendonça Filho

El alma del mundo y el mundo sin alma

Acerca de la película "Aquiarius" de Kleber Mendonça Filho (Brasil, 2016)

Puedes ver la película haciendo click aquí



Los alquimistas decían haber descubierto el camino para liberar al alma atrapada en la materia; para ellos cada objeto de su laboratorio tenía una forma específica que les recordaba de lo que ese objeto estaba dotado, la cualidad del espíritu que emanaba de él. Se trató de un grupo de personas perseguidas bajo la acusación de herejía, ya que a espaldas de la iglesia católica, llevaban a cabo una serie de rituales y utilizaban unas imágenes que, a aquella, le parecía que iban en contra del canon establecido. Luego vino la modernidad y la experimentación científica en el siglo XIX, naciendo entonces la química. La química tomó los descubrimientos más útiles de la alquimia tales como los instrumentos del laboratorio, muchos métodos de trabajo y, sobre todo, su descubrimiento de siete elementos químicos básicos. Todo lo demás fue arrinconado en el basurero de la historia y tratado como mera especulación o, peor, superchería barata. 


El alquimista - Revista Esfinge
"El alquimista ante el descubrimiento del fósforo". Joseph Wright 1771
Sin embargo en el siglo XX un psiquiatra suizo llamado Carl Gustav Jung retomó la investigación en el punto donde los alquimistas la habían dejado. Jung tuvo la visión suficiente para descifrar los códigos y claves de los alquimistas y dar con una realidad que, hasta ese momento, nadie había podido descubrir: que todo en la alquimia se trataba de la comprensión, a través de la materia, de procesos simbólicos que también se daban en el ser humano. Ya que los alquimistas escribían en clave para protegerse de la iglesia, Jung hubo de convertirse no sólo en uno de los mayores coleccionistas de libros alquimistas de toda Europa sino también en un gran hermeneuta. Así, haciendo extensas comparaciones y poniendo su mente y su corazón al servicio del misterio, pudo darse cuenta de que la alquimia compensaba un gran error del cristianismo, a saber: el abandono del cuerpo y de la materia por considerarlos depositarios de lo demoníaco (Joseph Campbell afirmó alguna vez que, al ser calificada la serpiente como forma del demonio, los occidentales desarrollamos una religión con una visión negativa de la naturaleza). La alquimia, en cambio, revaloraba a la naturaleza en todos sus sentidos, de tal manera que el cuerpo en general y la sexualidad en particular - que habían sido concebidos como cárceles del alma o como elementos que obstruían el desarrollo espiritual-, recibían una nueva atención. Jung, comprendiendo todo ello, retomó intuiciones del renacimiento y volvió a hablar del “anima mundi” o “Alma del Mundo”, un concepto que nos dice que todas las cosas están dotadas de una vida propia (animadas) y, también, de partes de nuestra vida.

En mi opinión, uno de los grandes temas de la película Aquarius es esta valoración del alma de las cosas o de la vida narrada por los objetos. Cada objeto en la casa de Clara y en la película misma está dotado de alma, da una constitución particular a su vida y sostiene la historia de muchas vidas. Se que la película tendrá muchos sentidos para muchas personas, si no fuera así no sería una verdadera obra de arte, pero a mí me llegó como un rayo esta nostalgia, este deseo por conectarme con las cosas y con su importancia que siempre me ha acompañado. En vez de un comentario extenso, he decidido simplemente basarme en los objetos de la película como argumentos en favor de mi opinión. 

1. La cómoda de madera. 

Ese mueble inerte está lleno de vida. Lo vemos por primera vez durante la fiesta de cumpleaños de Lúcia, esa reunión amorosa iluminada por las palabras de los sobrinos que exaltan a esta mujer especial, exploradora y revolucionaria, esa tía rara que, según James Hillman, todos necesitamos para
que nos muestre que hay muchas y variadas formas de ser, esa tía que luego pasará a ser la misma Clara, esa que en los entornos familiares valida la diversidad y la gran paleta de colores que puede significar ser un individuo. Aquí podemos encontrar algunas raíces de porqué Clara va a ser de una mente tan abierta frente a la homosexualidad de su hijo y a su propia sexualidad. Pero esta cómoda, este mueble, este pedazo de madera, es mirado continuamente por Lúcia mientras sus sobrinos hablan, como si quisiera decirnos con esa mirada que las bellas palabras dicen mucho, pero que ese objeto está hablándole a ella de su propia vida, de sus placeres, de sus búsquedas en medio de una revolución sexual que fue una revolución vital para muchas mujeres, algo que ella hará notar cuando toma la palabra. La cómoda estará presente de principio a fin de la película porque en esa misma casa familiar continuará viviendo Clara, y en varios encuadres nuestra atención será dirigida hacia el mueble. Heredar este mueble significa dar continuidad a búsquedas femeninas en ese entorno familiar. La cómoda, ahora al lado de la puerta, sigue siendo testigo de las luchas de Clara por ser ella misma, luchas que, según algunos, podría seguir llevando a cabo en otro apartamento, en uno con cámaras de seguridad y más comodidades, pero que para ella y para esa cómoda, sólo se viven allí, en el lugar de las paredes vivas.

2. LA CASA. 

Esto nos lleva a la casa, quizás el objeto mayor. ¿Han visto ustedes caerse una casa por abandono?. Es dramático. No se si se trate sólo de falta de mantenimiento físico, pareciera tener que ver con el abandono mismo, con una casa que se derrumba, que sufre, que decide morirse tras haber sido abandonada. Yo mismo tengo esa experiencia con la casa en que crecí y un día hube de derramar profundas lágrimas en el lugar de su destrozo. Aquí la casa es protagonista tan principal como la misma Clara. Esto es anunciado en la canción de cumpleaños que se canta al piano en dos ocasiones, en el aniversario de Lúcia y en el de Ladgane: recordémosla:

“Saludamos el gran día, que hoy conmemoras
Sea la casa donde vives
La morada de la alegría
El refugio de la buena fortuna
Felíz aniversario”.

Película: Aquarius - ENFILME.COMSe nos dice, de esta manera, que aquí de lo que se trata de es de una morada del alma y su fortuna (que aunque siempre esperamos que sea buena puede no resultar, debido a que La Fortuna es una diosa que reparte suertes según lo que cada uno necesita, no según lo que cada uno desea). Se trata, entonces, de algo más que ladrillos, cemento y pintura. La casa nos habla del paso del tiempo, ella sabe más de nosotros que nosotros mismos, cuando queramos recordar algo de la infancia bueno sería sentarse en el rincón de siempre y la casa nos susurrará al oído lo que necesitamos recordar, o pasar delante de esa casa. Ella no oculta nada, todo lo sabe y todo lo denuncia: una habitación recuerda el robo por parte de la muchacha del servicio y la cocina el sinnúmero de problemas que se han resuelto allí. La casa puede estar triste o alegre. Cuando está triste bueno es hacerla pintar, Clara lo hace porque escucha a su casa, es su amiga y confidente. A la casa no entra cualquiera. Los hombres que no saben más que de Bussines y que no saben del alma de las casas se quedan afuera. 

La casa sabe cosas. La sala y su sofá saben de ese momento de activación de la potente sexualidad de Clara. El momento en que sucede es decisivo: en el departamento de arriba se celebra una orgía, otro mecanismo de presión para que ella abandone la casa, entonces Clara llamará al Giggoló ¿se trata tan sólo de una activación instintiva?, en el ser humano, de manera diferente a como sucede con otros mamíferos, esto nunca sucede desarticulado del todo, por más que podamos acallar a ese todo por un tiempo. Se trata, junto al instinto sexual, de la activación de una necesidad profunda de activación arquetípica del animus, de lo masculino. Se va a necesitar la fuerza masculina que establece diferenciaciones claras y que permitirá a Clara decir finalmente “prefiero dar cáncer que recibirlo”, y defender su justicia y su dignidad, devolviendo las termitas que atentaron contra el alma de la casa y contra la suya.

¿Qué tanto influye el alma de la sala de tu casa en la selección del tipo de temas que allí se tratarán y resolverán?. En esa sala la hija puede quejarse, la madre puede defenderse; la hija habla del abandono que sintió, la madre se defiende hablando de todos los esfuerzos ignorados y el hermano ofrece una solución: tomar de la biblioteca el libro en el que la madre les pide perdón por la ausencia. ¿Tendrá algo que ver lo que sucede aquí con el influjo invisible del alma colectiva inserta en la casa?

La casa ingresa en nuestros sueños. Soñamos con nuestra casa pero también soñamos con partes de la casa que desconocemos. Comunmente se dice que se refiere a partes de la psique desconocidas para nuestra alma, pero también pueden tener que ver con partes inconscientes de la casa misma, partes que aún no hemos vivido intensamente, extensiones del alma de la casa que aún no hemos leído. Allí, en ese cuarto, vuelve a aparecer la empleada que robó pero, eso sí, viene a alertar sobre el cáncer que se avecina, que no es ya el cáncer de clara, es el cáncer de la casa que tiene unos culpables muy precisos.

Otros objetos que pueden ser tratados como la casa serían el sitio de baile, la playa y el restaurante, lugares llenos de alma en los que se encuentran los de siempre y las de siempre, esas conversaciones, esa complicidad de quienes han asumido su edad y el paso del tiempo. Donde se le dan permisos Clara y se le cuida de los tiburones, donde el periodista puede dar una mano. Los lugares prestan su alma, al alma de los encuentros.

3. Discos y Casettes. 

Crítica de “Aquarius”: cada objeto es una historiaDentro de un L.P. Clara encuentra toda una historia. Ese L.P. tiene valor porque suena de una manera determinada… pero no es sólo eso, Clara acepta sin problemas el streaming y la U. S. B. que pueden transmitir el alma de la música tanto como otros medios, pero no ha logrado que esos nuevos aparatos tecnológicos le cuenten historias como la de ese disco que compró hace años, esa música que dolió y ayudó a sacar el dolor, la que se danzó con el difunto esposo, esos pedazos de plástico y tecnología hablan desde su lugar y, si uno realmente vive con ellos, habita con ellos, puede escuchar cuando le piden que los reproduzca. Clara no rechaza la modernidad, lo que rechaza es la forma desalmada en que desean que elimine de su vida lo que le da sentido.

4. El Piano. 

Donde se canta cada aniversario, incluso el de la empleada que ya es familia y pertenece tanto al lugar como Clara. Porque en este juego alquímico del alma de las cosas, tendríamos que llegar a comprender también la forma como nos influye el habitar conjuntamente. Comenzamos a pertenecernos, pero también comenzamos a pertenecer a los objetos tanto como ellos a nosotros. Pertenecemos a esa casa, nosotros y quienes hayamos vivido suficiente tiempo allí. Ese piano presta su alma a la celebración de la vida de una mujer que ha trabajado allí por su bien y el de los habitantes. Ella ha sido tomada en cuenta por esa historia compartida, por esas personas a quienes sirve. Aunque se deja entrever esa relación burguesa entre empleados y empleadores, también es cierto que algo de eso se llega a romper con la visita a aquellas otras casas del “lado pobre”, a esas otras casas-almas, con su propio estilo y particularidad (con su propia riqueza entonces).


5. Tumbas y cementerios.

Necesitamos que nuestra alma descanse en un lugar con alma. Por eso el cuidado de las tumbas, ellas nos ayudan a recordar, a pasar por el corazón el amor y el conflicto de la vida en común. Nos recuerdan los huesos, los restos. Las tumbas hablan a nuestra alma de la gran verdad de nuestra transitoriedad, de lo pasajeros que somos.


6. Carros (autos).

Alguien pregunta ¿porqué esa importancia que antes le daban a tomarse fotos con el carro?. Obviamente eran objetos cargados de alma, tremendamente importantes por ser personajes en la familia, se les ponía nombre y uno se sentía orgulloso de un compañero como ese. 





Finalmente, estas ideas pueden resultar muy extrañas para algunas personas, sabemos que proyectamos en los objetos partes de nuestra alma -como en el ejemplo que di de los sueños con casas-, pero poco nos permitimos sospechar acerca del alma de las cosas por sí mismas ¡quizás porque nos encanta hacer depender todo de nosotros! pero podría ser una forma nueva de amar al mundo, a sus cosas y sus seres, de cuidar entonces del planeta y de nuestros inventos, podríamos regresar, así al ANIMA MUNDI, al alma de las cosas, al espíritu atrapado en la materia. 

Lo que tenemos en definitiva es la presencia del arquetipo del Ánima, de lo femenino representado, por ejemplo, en Clara como Artemisa, esa diosa no sólo de la sexualidad sino también de la belleza de las cosas, del cuerpo del mundo. Se trata de un femenino "sano", que sabe tratar con lo masculino, la escena más representativa de esto es cuando ella pregunta los nombres y saluda a los dos obreros, ganándose con ello el derecho a ser auxiliada por ellos más adelante (le avisan de las termitas). Porque lo femenino que sabe tratar con lo masculino lo tendrá siempre como aliado y, por supuesto, viceversa.


Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Doña Clara (Aquarius) - Película 2016 - SensaCine.com

miércoles, 20 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "Tan Lejos, Tan Cerca", de Win Wenders


SER Y NO SER UN ÁNGEL.


Comentario sobre la película “Tan lejos, Tan cerca” ("In weiter ferne so nah", Wim Wenders, 1987)


¿Cómo es un ser que vive por fuera del tiempo humano?
¿Cómo es vivir por fuera de las emociones humanas y las lágrimas?
¿Qué tan inútil puede uno sentirse si no es más que un mensajero y no tiene en sus manos ninguna acción “real” más que inspirar un poco de luz?
¿Qué pasaría si un ser de esas dimensiones y características intentara vivir en un mundo como el nuestro, limitado por el tiempo, complejizado por las emociones e inundado de situaciones que requieren acción?

TAN LEJOS, TAN CERCA de Wim Wenders en 8madrid TV - YouTube
Estas parecen ser las preguntas que nos salen al encuentro en esta película. Un ángel, un ser que vive en un tiempo eterno, que puede abarcar con una mirada desde la serpiente enroscada en el árbol hasta la difusión mundial de un virus en 2020, un ser que debido a la carencia de un cuerpo físico no puede percibir las emociones humanas, las lágrimas y la confusión del miedo, el empuje de la valentía o los riesgos del vino, está cansado de ser tan sólo una pequeña luz de inspiración, sobretodo porque ya aquellos a quienes va dirigido el mensaje han dejado de ver y la inspiración, si acaso, les alcanza para dedicar su energía a la acumulación de una satisfacción local y limitada: la que da el dinero, para ellos el tiempo se ha convertido en dinero. El director ha creado para nosotros una clave de colores para que comprendamos los mundos que dibuja. El universo de los ángeles, su visión, se presenta en blanco y negro, el color está reservado para las experiencias humanas, con esto parece querer decirnos que el mundo de lo no experimentado es así, plano, apenas dimensionado una sola combinación, el gris. El mundo de los seres humanos en cambio, su visión, su gozo y su tragedia, está representado por las tomas en color, porque así son las emociones, nadie realmente siente sólo en gris o en blanco o negro, incluso el más depresivo puede sentir un azul, un verde o un violeta fríos. 

Nuestro protagonista es un ángel llamado Cassiel.  Cassiel se encuentra en la mitología judía, cristiana e islámica, representando emociones muy básicas. Su nombre significa “la velocidad de Dios”, “la ira de Dios” o simplemente “la lamentación”. Se dice que si es que se les permitiera a los arcángeles intervenir de alguna manera en la historia humana, sería Cassiel el más castigado pues él es apenas el mensajero y nada más, mensajero y observador. En este sentido vendría a emparentarse con el movimiento psíquico de la comunicación interior entre consciencia e inconsciente, entre los diversos aspectos del ser humano que, en Grecia, se representó por Hermes, el mensajero divino. Quizás por eso Cassiel significa, como dije “la velocidad de Dios”.

Al principio de la película se nos muestra un Cassiel cansado de estar al margen, por lo que comienza a sentir un vívido deseo de volverse humano, de vivir una experiencia humana, de ser un espíritu en una experiencia humana, como suele decirse hoy popularmente. ¿Cómo es llorar? ¿Cómo es sangrar?, se pregunta la lamentación de Dios. Tal como sucediera en la primera parte de esta historia, en la película de Wenders “El cielo sobre Berlín” (1987), el ángel puede hacerse humano; en aquella ocasión había sido Daniel el que habría llevado a cabo tal experimento, sí, el pizzero de nuestra historia, lo cual explica porqué sabía tanto de aquello por lo que estaba pasando Cassiel (las dos películas dejan entrever que Peter Falk y el cantante Lou Reed, quienes actúan como ellos mismos, también lo fueron. “El cielo sobre Berlín” tiene la siguiente dedicatoria: “A quienes un día fueron ángeles”). Este experimento, lo veremos, resulta desastroso ¿por qué?

Tan lejos, tan cerca (1993) Película - PLAY Cine
Cassiel se ha convertido en un espíritu puro viviendo una experiencia impura, podríamos decir. El mundo humano es contradictorio y la mirada humana es, siempre, sumamente limitada, por eso salvar a un hombre de morir y recibir su agradecimiento, puede significar encontrarse haciendo parte de un grupo mafioso que negocia con armas y películas pornográficas, así como, jugar ingenuamente en una estación de tren a “dónde está la bolita”, puede significar ser apresado por la policía; incluso algo tan “positivo” como el juego puede resultar, repito, en el mundo humano, desastroso ¿o no han visto ustedes las muertes físicas y psicológicas causadas por la afición al futbol o por las diversas formas de ludopatía?. Sí. Este mundo humano no va en blanco y negro, no podemos ir por ahí radicalizados en que esto que es bueno ahora o para mí, siempre lo será en todo tiempo o para todo el mundo. Pero Cassiel sí que será víctima de ese pensamiento plano e ingenuo que trae de ese otro mundo de mensajeros y observadores, motivo por el cual aquí, en nuestro mundo multicolor, tendrá que implicarse tanto con la vida como con la muerte, con el llanto como con la decepción, con la desesperanza y el miedo, como con la alegría y el canto, con la amistad, la fraternidad, la esperanza y la confianza. 


Tan lejos, tan cerca', un filme sensible y humanista de Wim ...También vamos a conocer a Raphaela. Ella, por supuesto, es el ángel compasivo de la sanación, el arcángel Rafael de la mitología hebráica que aparece en el libro de Tobías sanando mediante elementos naturales, es por ello que su primera aparición en la película es la de la consolación del moribundo a quien dirige unas hermosas palabras mientras él va comprendiendo, poco a poco, que debe cruzar el umbral. Ella representa quizás otro momento psíquico en el que podemos abandonar el mundo de nuestras variopintas emociones para ingresar en la pausa temporal o final: el sueño o la muerte, el viaje cíclico hacia lo inconsciente de la vida. Wenders ha decidido representar a Raphael con la hermosa Natassja Kinski y, entonces, llamarle Raphaela. Con ello llama la atención hacia un hecho antiguamente conocido, a saber, el carácter andrógino de los ángeles, que pueden ser tanto masculinos como femeninos, lo cual nos habla directamente de su carácter primario y primitivo, son como niños en los que aún la bisexualidad biológica no ha dado lugar a la diferenciación genérico-cultural. Esto refuerza la idea que nos trae la película de que, en el momento en el que un ángel pasa a este plano, es forzado a salir de una cierta ingenuidad infantil, la que considera al mundo simple y básico (blanco o negro). Incluso hay una experiencia previa, un relato arquetipal de esta transgresión y sus nefastos resultados: en el libro de Enoc se cuenta cómo los ángeles no resistieron la tentación de la belleza de las mujeres humanas y decidieron copular con ellas, como resultado nacieron los gigantes y todos fueron castigados por Dios. Un gigante representa simbólicamente una exacerbación del instinto, un exceso o un desborde sobrehumano, por ello diversas mitologías hablan de gigantes en el inicio de los tiempos, es decir, un dominio de lo inconsciente sobre la consciencia en sus orígenes. De todo esto se extrae la conclusión de que, en su desarrollo, la psique tiene que pasar por un doloroso proceso, desde una inconsciencia infantil, hacia una consciencia madura, gracias a la cual nos damos cuenta no sólo de la escala de grises, sino del colorido espectro que va desde el infrarrojo, hasta el ultravioleta, desde lo más instintivo hasta lo más espiritual, desde lo más literal hasta lo más simbólico. Un espectro que nos acompañará toda nuestra vida y que no puede ser superado sino asimilado como realidad, una consciencia de la diversidad que, al ser negada, nos lleva regresivamente a un estado infantil o a la muerte. Pero Cassiel, recordémoslo, incluso en algún momento arrepentido, ya no puede regresar, simplemente porque ya salió de allí y probó, como Adán y Eva del fruto prohibido, del conocimiento de las diversas formas del bien y del mal y porque, ya para cerrar, ha conocido el tiempo, ha entrado en el tiempo de los seres humanos.

El olor de lo invisible: ¡Tan lejos,tan cerca!, una película de ...Pero no podemos irnos dejando de lado al último ángel protagonista. Ese oscuro ángel por momentos parece ser Lucifer, el ángel caído, pero a través de su nombre y de sus declaraciones nos deja pistas sobre su verdadera naturaleza: su nombre es Emit, es decir, el tiempo invertido. ¿Por qué invertido? ¿Qué se nos quiere decir con este personaje?. Él parece emparentarse con la lógica arquetípica representada en Grecia por el dios Apolo, debido a dos elementos: el uso de las flechas (Apolo es  el dios flechador, el de la muerte dulce, el que mata a distancia) y su discurso sobre la necesidad de castigar a aquellos que mezclan las cosas, que pasan el umbral, que se atreven a sobrepasar los límites naturales. En ese sentido también es el Apolo de la distancia y la objetividad, recordemos que la gran misión del dios griego es separar a dioses y hombres. Esta función, mezclada con su deseo de regresar las cosas a su lugar, de finiquitar y, acaso, de castigar una transgresión, lo emparenta tanto con el tiempo como con la muerte. Un ángel de las normas universales a las que no podemos escapar. 

Emit es el guardián de un tiempo sin compasión con los seres humanos, Raphaela le dice que está enamorado de la oscuridad y quizás, por ello, lo vemos como guardián de un tiempo al revés, no del que avanza hacia adelante, sino de un tiempo que desea la regresión de todas las cosas hacia su oscuridad o su destino primordial, lo hace con Cassiel y quien sabe si no lo estará haciendo para con todos nosotros. Hoy en día tenemos a Donald Trump desacelerando las medidas de protección de su pueblo contra la pandemia con el objetivo primordial de no desacelerar la economía, es decir, permitiendo la muerte de muchos con tal de no dejar morir la bolsa donde se mide la vida, esa vida medida en dinero. Así, este personaje inconsciente consigue avanzar hacia la oscuridad, hacia la inversión de la vida, hacia la muerte. Finalmente recordemos que el mismo Emit va a declarar: “dicen que el tiempo es dinero y no, el tiempo es la falta de dinero”. Trump, como Emit, teme perder el tiempo al perder el dinero. 

Emit en nosotros es esa fuerza regresiva que manipula el tiempo a favor de la materia y no del alma, Raphaela es esa que en nosotros recita la palabra compasiva frente al sufrimiento y la enfermedad y Cassiel, bueno, Cassiel es nuestra inconformidad infantil que tendrá que aprender a crecer. 

Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Tan lejos, tan cerca (1993) - Filmaffinity




martes, 19 de mayo de 2020

CINE: Acerca de "Cómo ser John Malkovich" de Spike Jonze

“La angustia es el precio de ser uno mismo”*

Acerca de la película “Cómo ser John Malkovich” ("Being John Malkovich", Spike Jonze, 1999)


¿Qué es la identidad?, en términos generales la definimos como el hecho psíquico de ser una persona y no otra, de desarrollar unas características que nos diferencian como sujetos. Para caracterizar la manera como esa identidad se juega en el terreno del mundo de los otros, Jung da con el arquetipo de la Persona o la Máscara, la que define como el Yo social. Es probable que nos encontremos frente a una película que ha logrado tocar de una manera muy profunda este concepto de la Persona, la máscara que como actores nos ponemos para enfrentar cada situación, pero sin dejar de lado un problema aún más profundo que la Persona misma: el hecho de que la identidad no puede basarse tan sólo en lo que los demás esperan de uno o en lo que a uno le gustaría ser para otros, el hecho de que la identidad, ese conjunto de características que nos diferencian, tiene raíces que se extienden hacia nuestra naturaleza más profunda, la más arquetípica digamos. 

De la vida de las marionetas: ¿Quieres ser John Malkovich?, de ...

Los personajes principales de la película han llegado a los cuarenta, esa edad en la que ubicamos la gran segunda revolución de la personalidad, la primera se habría producido en la adolescencia con las típicas preguntas sobre el quién soy yo, preguntas que regresan esta vez con una contundencia mayor, ya que lo que se tiene hasta el momento parece satisfacer tan sólo un aspecto, el externo. El matrimonio de Craig y Lotte ha caído en la monotonía y ella ha dirigido toda su energía hacia los animales, incluido el simbólico chimpancé bajo psicoanálisis de un trauma infantil. Craig se acerca a la mediana edad pero se resiste a cuestionar profundamente sus habilidades, su suerte o la oportunidad que el mundo le puede ofrecer para ganarse la vida como titiritero, simplemente espera, la oportunidad llegará cuando pueda robarse la fama de otro, el cuerpo de otro, la identidad de otro. 

Porque el gran problema de la identidad, de la propia diferenciación, es no sólo reconocerla sino además, aceptarla creativamente. Pero en esta historia todos los personajes parecen encontrarse en un momento en el que no logran elaborar la verdad sobre sí mismos y están buscando la salida fácil de la imagen externa, como si se preguntaran ¿cómo quién debo ser para sentirme bien?, esa pregunta parece sustituir a la pregunta fundamental ¿cómo sentirme bien con quién soy?. Ni siquiera el anciano Lester ha aprendido a vivir con quién es, de hecho ha sido muchos para no tener qué envejecer y renunciar a la lascivia juvenil. Va de cuerpo en cuerpo evitando la vejez, la muerte, en general, la fragilidad. Pero además es como un virus pues ahora, cansado de estar solo en esa vida de sustituciones, ha contagiado a otros ancianos para que hagan juntos el viaje de la veleidad. 

Quieres ser John Malkovich? - OnDIRECTV - YouTubeEste cuadro, ¿no les parece a ustedes demasiado conocido? ¿No es una lectura de las actuales salidas a esa profunda angustia de tener que ser uno mismo con la cara que tiene, el dinero que tiene, la inteligencia que tiene, el cuerpo que tiene, la sexualidad que tiene?. Es una buena lectura me parece a mí. La declaración de Lotte acerca de buscar a un doctor que la convierta en hombre, es el resumen de todo lo que pasa en la película. Todos queremos ser John Malkovich en alguna ocasión, lo mismo sería decir querer ser cualquier estrella de cine o, no lo olvidemos, cualquier vecino que hayamos creído en algún momento que vive mejor que nosotros. Recuerdo que alguna vez una paciente que se sentía muy mal consigo misma, me confesó que navegaba por las redes sociales de Jeniffer López y se preguntaba cómo había logrado esa mujer ser tan feliz y no tener ningún sufrimiento. La imaginación puesta en el afuera nos lleva muy lejos de nosotros mismos e incluso falsea al otro, lo idealiza, nos hace olvidar que ha sufrido, sufre o sufrirá y quizás de maneras peores que las nuestras.

 Al principio de la película Craig, hablándole al chimpancé mientras ve en la televisión a los que sí han triunfado como titiriteros dice “La consciencia es una maldición terrible, pienso, siento, sufro y lo único que quiero a cambio es poder hacer mi trabajo”. Jung afirmó también que la consciencia es un gran privilegio pero además un castigo, que ser consciente es muy doloroso pues en tanto más consciente se es, más aspectos difíciles se tienen que aceptar de la propia naturaleza. Sabemos que más que seguros, perfectos y ciertos, somos erráticos, inciertos, equívocos, mortales y susceptibles a la enfermedad. 

Quien parece salvarse (entre comillas), de toda esta angustia es Maxine ¿qué tiene ella que hace que simplemente pase sobre las circunstancias moviéndose según la marea y disfrutando cada momento? ¡Parece el ser ideal! Pero muy por el contrario lo que se muestra mediante el personaje Maxine es esa salida psicopática que tiene que ver con no dejarse tocar ni del dolor del otro, ni de su dificultad, la respuesta de ella es vivir por el propio placer, un narcicismo que imita la identidad pero que tampoco la logra pues se aparta de lo que nos hace humanos: la empatía. Su frialdad sólo se compara con su instinto de autosatisfacción. Maxine es otro títere, es entonces, un títere de su propio deseo, algo la mueve a ella desde dentro y no podríamos llamar exactamente consciencia a eso, pues para encontrar consciencia es necesario encontrar también la consciencia de los otros y de las otras. Lo que la mueve desde dentro es su propia animalidad.

La Filmoteca de Sant Joan d'Alacant: Cómo ser John Malkovich de ...La gran metáfora usada en la película es la del mundo de los títeres. Cuando John Malkovich ingresa en su propia alma, encuentra todos los personajes posibles con su propio rostro, pero no nos engañemos, no nos están diciendo que somos los titiriteros de nuestras figuras interiores, por el contrario, en último análisis somos movidos desde dentro, por ello resulta muy conveniente estar atentos para que la consciencia regule ese movimiento y no los arquetipos o los complejos que pueden hacerlo por su propia satisfacción, como Maxine.

Finalmente resta decir que, en mi opinión, el único que resuelve algo en esta película es el chimpancé, con el que se hace la gran caricatura del ser humano marcado por su pasado. Quizás nuestra animalidad tenga respuestas, el homo sapiens primitivo que nos habita sepa más de cómo deshacer el nudo y sacarnos de esta jaula de las ilusiones. Tenemos que escuchar con más atención a nuestro pasado individual y colectivo. Allí están todas las respuestas porque allí, ya todo ha sucedido.


*El título de este apunte proviene de “Canción de invierno”, de Silvio Rodriguez.

Lisímaco Henao Henao.
Psicólogo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U.R.L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor didacta IAAP (Bogotá 2018)

Quién quería ser John Malkovich? - José Santamarina - Medium

miércoles, 11 de marzo de 2020

Seminario: Lo Femenino, Lo Masculino, Lo Andrógino. Opción On Line

Las raíces de dos de los grandes arquetipos descubiertos por Jung (Ánima y Animus), sus imágenes arquetípicas más antiguas y sus formas actuales. También una visión integrativa en torno a un símbolo que parece renacer en nuestros días con mucha fuerza: El Andrógino.

También On Line

Marzo 14 de 2020
9 a.m. a 5 p.m.
Costo: 200.000 pesos ó 80 USD (con opción ON Line).

Dirige:
Lisímaco Henao Henao.
Psicólgo U. de A. (Medellín 2000)
Master en Psicología Analítica U. R. L. (Barcelona 2003)
Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)
Supervisor Didacta IAAP (Bogotá 2018)

Informes
correo: eventos@jungcolombia.com
whatsapp: +57 314 800 59 79

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