jueves, 20 de junio de 2019

Padres, hijos e hijas

La idea occidental de que somos lo que hizo o dejó de hacer, lo que dijo o dejó de decir el padre (y la madre) y que por ello no somos más que un producto de la infancia, nos deja a merced de un mar de culpabilizaciones y autoculpabilizaciones sin fin.

Pero esta idea olvida lo fundamental, que todos somos algo independiente de los padres, "algo" que suele manifiesarse en las tensiones e incompatilbilidades entre padres e hijos. Aunque algunos hijos e hijas muestran una compatibilidad auténtica con los ideales del padre, con los que comparten incluso el estilo neurótico, muchos otros resultan opuestos y deben luchar con ellos antes de poderse desplegar en la vida (la neurosis en muchos de estos casos resulta "nueva", en otros una imitación de la neurosis paterna como único modo de vincularse). Si aceptáramos estas incompatibilidades como manifestaciones de "lo distinto" o de lo novísimo de un alma, en vez de patologizarlo inmediatamente, como padres podríamos ser compañeros menos ansiosos y con más espacio psíquico para enfrentar las dificultades. Y como terapeutas y analistas eliminaríamos esta compulsión a "sanar el padre", "analizar el edipo" y cosas por el estilo, realmente acompañaríamos el camino y nos moveríamos hacia adelante, en vez de aliarnos con la culpa.

Pero ya que estamos embarcados en esas teorías, las de que todo lo que nos ocurre fue preparado en la infancia, ya que nuestros pacientes estan estructurados sobre esa idea, no podemos ingénuamemte eludir el trabajo de viajar hacia los padres. La idea junguiana de la individuación como el despliegue durante la vida de aquel ser humano lo más completo posible que podemos ser, incluye entonces esta idea occidental pero le da la vuelta y concibe ese "determinismo de los ancestros" como una herramienta más al servicio del alma, así, nuestras luchas con la madre y el padre, con sus recuerdos y aus imágenes, se conciben como algo que ha estado ahí como un motivo más para despertar a eso en que nos vamos convirtiendo.

Lisímaco Henao H. 
Fragmento de "Ego y Alma. En torno a una relación compleja" Libro en preparación

El regalo de mi hija incluye un espejo, y creo que además de la invitación al juego juntos de todo el regalo, incluye una invitación al juego con mi propia imagen y mis ideales, ese espacio de respeto por ella.

La imagen puede contener: 1 persona