jueves, 6 de octubre de 2022

CURSO DE SIMBOLOGÍA. SÍMBOLOS NATURALES Y AMPLIFICACIONES ARQUETÍPICAS. (Virtual y Presencial)

 Encuentra aquí información sobre temas, fechas, horarios y costos:

Símbolos naturales. Animales domésticos y salvajes y elementos de la naturaleza en sueños, mitos, arte y en la vida cotidiana.

Aunque somos nosotros quienes otorgamos significado, la arquetipología junguiana nos ha permitido captar nuestra implicación en todos los fenómenos naturales, gracias a que podemos comprender la forma como nuestra naturaleza se reconoce en ellos y corresponde simbólicamente. Más que interpretación hacemos amplificación, relación de cada fenómeno natural con los productos de nuestra propia constitución psíquica, en un movimiento que se acerca más al concepto de “Hermenéutica” como camino de Hermes-Mercurio, el hacedor de conexiones, que al de “interpretación”, que suele usarse como vía unívoca hacia una supuesta “verdad”.

La idea de este curso nace del curso RED DE SUEÑOS, en el que hemos detectado la necesidad de relacionarnos mejor con la teoría simbólica y con los hechos simbólicos como tal. Está dirigido a todo tipo de público y ofrecerá, como siempre, lecturas y videos que inspiren e informen sobre cada temática.

Comúnmente, cuando aparece un animal en un sueño, se dice automáticamente "¡se trata de un instinto!", pero se olvidan detalles que llevan mucho más lejos de esa simple apreciación, y pasa igual con elementos como, por ejemplo, el agua, del que se deduce demasiado rápidamente que es "el inconsciente", sin reparar en aspectos del agua poco reflexionados.

Es un curso que va más allá de su aplicabilidad en lo sueños y abarca la mitología, las artes, las religiones y, por supuesto, nuestra vida cotidiana.

METODOLOGÍA: Tomaremos la sugerencia de Barbara Hannah de iniciar con lo que ella denomina “el animal verdadero”, en su estudio sobre los animales, es decir, el fenómeno como se presenta en la realidad biológica o material, para luego pasar a la amplificación, verificando las diversas emociones e imágenes que han emergido en torno a él.

TEMARIO GENERAL: Iniciaremos con animales salvajes y domésticos, para pasar luego a los elementos organizados en occidente: agua, aire, fuego y tierra, sumando el elemento madera que oriente organizó.

FECHAS Y HORARIOS:

Martes de 7 a 9 p.m. hora de Colombia (Ver más abajo los horarios para otros países).

Fechas: Octubre 25 y Noviembre 1, 8, 15, 22 y 29

COSTOS:

120 USD – 480.000 COP

INSCRIPCIONES:

eventos@jungcolombia.com


Dirige:

Lisímaco Henao Henao.

Psicólgo U. de A. (Medellín 2000)

Master en Psicología Analítica SEPA (Barcelona 2003)

Analista Junguiano IAAP-SCAJ (Copenhaguen 2013)

Supervisor Didacta IAAP (Bogotá 2018)


HORARIOS:

Colombia, Panamá, Ecuador, México y Perú: 7 p.m.

Venezuela y Costa del este E. U. : 8 p.m.

Chile, Argentina, Brasil y Uruguay: 9 p.m. Costa Rica y El Salvador: 6 p.m.

Costa oeste E. U. 5 p.m.


martes, 13 de septiembre de 2022

SEMINARIO TALLER DE SUEÑOS. Con Lisímaco Henao H. Virtual y Presencial.

 MODALIDAD VIRTUAL Y  PRESENCIAL 


Nos enseñaron a interrogar al sueño como si se tratara de un oráculo que debía responder a todas nuestras preguntas; hoy en día existe incluso quién quiera programar el sueño para que haga por el Ego lo que este desea, quisiéramos colonizar el reino del sueño, invadirlo con nuestros deseos, pero, no lo olvidemos, quien desea en el sueño no es el Ego. Así que partimos en este viaje con una pregunta: ¿Qué tanto podemos permitir que sea el sueño quien nos interrogue? ¿Podemos soportar los cuestionamientos del alma? ¿Somos capaces de retirar la contaminación que hemos querido arrojar sobre lo inconsciente?

Para ello tomaremos

De Freud: La idea de que hay algo más detrás de ese relato recordado del sueño, de que hay un contenido latente detrás del contenido manifiesto.

De Jung: La idea de que hay dos niveles en lo sueños. Que en ocasiones el sueño se refiere a niveles subjetivos de la psique, es decir, a los complejos o que nuestra mirada puede auscultarlos con esa perspectiva... Pero que, en otras, se refiere a niveles objetivos, es decir, a los arquetipos, al nivel arquetípico de la psique.

De Hillman: Que el sueño es la realización del deseo de la psique de soñar, de ser captada mediante sus imágenes, y que el sueño es un puente de ida y vuelta, un puente hacia un mundo en el que el Ego, es un aprendiz.

Metodología: 6 días, 6 encuentros, 6 grandes temas. Pero lo primero será el sueño, tomaremos sueños de la literatura psicológica y psicoanalítica y de los asistentes para explicar cada tema. Los asistentes tendrán material previo para leer o ver.


Temas:

1. Contenido manifiesto y contenido latente. Teoría del Símbolo. La experiencia de las asociaciones y los restos diurnos.

2. Sueños y complejos. El nivel subjetivo del sueño. Los complejos son los guionistas, el decorado y los actores del sueño.

3. Sueños y Arquetipos. El nivel objetivo del sueño. Si el mito es el sueño de la humanidad, el sueño es el mito personal.

4. El sueño como manifestación de lo inconsciente: ¿Qué aprende mi Ego de esta experiencia onírica? El “Quién” del sueño y las reglas del mundo onírico: tiempo, espacio, colores, sabores, aguas, tierras, luces y oscuridades.

5. Los sueños y la muerte: ¿Quiénes son los muertos?

6. Los sueños lúcidos y la imaginación activa.

A cargo de Lisímaco Henao H. Psicólogo, Master en Psicología Analítica, Analista Junguiano. Autor de "El Libro Rojo de mis sueños. Bitácoras del Alma"

HORARIO: Sábados 11 a.m. a 1 p.m. Hora de Colombia. 

INICIO: Septiembre 17

Costo total: 480.000 pesos colombianos ó 120 USD.

Información: eventos@jungcolombia.com


lunes, 13 de junio de 2022

Cuando las redes nos salvan del psiquiátrico o "La locura es la soledad" o el criterio de "verdad" otra vez a revisión.

Frente a la colombiana que dice hablar una lengua extraterrestre, uno puede llegar a pensar que padece algún tipo de trastorno psicológico o que tiene muy bien integrado el gen del culebrero (no olvidemos que ya cobra 30 dólares por darte tu código galáctico). Lo del gen culebrero es un chiste sobre tipos que van por ahí timando ingenuos, muchos políticos lo usan y está asociado con el arquetipo  del pícaro. Con lo segundo no hay nada qué hacer, pero lo primero es muy interesante. 

Al parecer las redes sociales están permitiendo que cualquier persona con un trastorno psicológico grave, incluso en un estado psicótico pero con acceso a internet, encuentre un grupo que aliente su expresión como algo viable vital y económicamente. Jung afirmaba que la definición de la locura, viene dada muchas veces por la sensación de aislamiento que genera la vivencia subjetiva. En psicoterapia es común encontrar esa sensación de "esto me pasa sólo a mí" o "esto nadie lo puede entender". De hecho, durante su experiencia en el hospital psiquiátrico de Zurich, Jung se empeñó en descifrar y comprender el lenguaje psicótico, sus delirios y alucinaciones, buscando generar puentes entre ese discurso y el discurso corriente de "los normales", mediante el uso de enlaces míticos, siempre presentes dado que se trata de producciones directas del inconsciente. Para quien esté interesado en esta investigación puede consultar "El contenido de la psicosis" de ed. Paidós o "Psicogénesis de las enfermedades mentales" de ed. Trotta. 

Así que podría ser que, gracias a las redes sociales, muchas personas estén encontrando esos puentes hacia el mundo, para de esa manera no morir en el aislamiento del hospital psiquiátrico o de la enfermedad, pero no a la manera del buen Jung, por la vía del sentido racional, sino, esta vez, por la vía de la creencia post new age y la búsqueda de novedades pseudo espirituales, un hambre propia de esta época "postmoderna" y que parece ser la racionalidad que viene en camino. 

Sabiendo que, de esta manera, han tenido éxito también teorías tan regresivas como la de la tierra plana, estos fenómenos nos hacen reflexionar, una vez más, sobre el criterio de "verdad" actual. La verdad vuelve a ser un asunto que se define por la cantidad de sujetos que la apoyan, tal como lo exploró García Márquez en su cuento "Algo muy grave va a suceder en este pueblo", en donde el pánico y la imaginación de uno se vuelve la realidad de todos. "La verdad es subjetiva", se suele decir ahora fácilmente, pero no es tan simple, esa subjetividad debe encontrar respaldo en estructuras colectivas intemporales, de lo contrario cualquier cosa sería literatura, arte o ciencia. 

Se sostiene así el argumento de que toda idea tiene un fundamento arquetipal, y que depende del espíritu de la época el que sea acogida o no, es decir, el estado de la a consciencia colectiva define si se trata de una nueva religión, de una nueva ciencia o de un completo disparate. La buena suerte de la colombiana le ha permitido vivir en esta época y es todo un éxito ¡Aplaudamos! ¿O no? 

Lisímaco Henao Henao.

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jueves, 16 de diciembre de 2021

TRES Cursos de psicología junguiana 2022-1

  6 NUEVAS REFLEXIONES PSICOTERAPÉUTICAS

 (Curso de profundización). 

Lunes 7 a 9 p.m. hora de Colombia.


DIRIGIDO A: Terapeutas, pacientesy demás personas familiarizados con el lenguaje y conceptos junguiano.


Objetivo: Ofrecer y propiciar reflexiones sobre la vida del alma desde el modelo junguiano. Se ofrecerán comentarios y amplificaciones clínicas a textos posjunguianos, buscando actualizar y revisar sus alcances.


Materiales: todas las lecturas se envían con dos semanas de anticipación.


FECHAS Y TEMAS:


Enero 24: Estados de Posesión y presencia de la Histeria. (Rafael López-Pedraza y Laurie Shapira)

Enero 31: Culpa, Sombra y psicología de la víctima (Adolf Guggenbühl-Craig y Verena Kast).

Febrero 7: Patologías del Amor: Temor a la pérdida, celos, traición y abandono. (Aldo Carotenuto y Verena Kast).

Febrero 14: Adicciones y Fantasías Arquetípicas (Luigi Zoja).

Febrero 21: Complejos paternos y maternos en psicoterapia: una revisión necesaria (James Hillman y Thomas Moore).

Febrero 28: Lo femenino y lo masculino como valores psíquicos. Reimaginando a La mujer esqueleto y a Barba Azul (Clarissa Pinkola Estés)


Pagos mediante paypal (tarjetas de crédito) y transferencia bancaria. 

Más información en 

eventos@jungcolombia.com





SOMBRA INDIVIDUAL Y SOMBRA COLECTIVA. 

6 imágenes arquetípicas. 

Martes 7 a 9 p.m. hora de Colombia.


DIRIGIDO A: Público en general.


Objetivo: Delimitar La Sombra, como arquetipo y como complejo, mediante el uso de imágenes de variadas fuentes, buscando que este concepto se haga accesible en la vida cotidiana, tanto en nuestra vida individual como en la colectiva.


Materiales: todas las lecturas se envían con dos semanas de anticipación.


FECHAS Y TEMAS:


Enero 25: El Diablo: relaciones Yo-Sombra en el ámbito colectivo. El concepto de "El Mal" y sus repercusiones sociales. La interpretación religiosa y la interpretación psicológica (sus derivados como tratamiento del Alma).

Febrero 1: El Chivo expiatorio: El problema de la proyección colectiva como "verdad". Brujas, racismos, ovejas negras e hijos calavera.

Febrero 8: El Enemigo: Polarización política, guerras preventivas y punitivas. El triángulo amoroso y la presencia del rival como sombra.

Febrero 15: La diferencia: diferenciación yóica y el "complejo de contaminación". La diversidad intelectual, sexual, amorosa, económica y cultural como destructivas del órden general. (Disgresión: la literalización externa de una necesidad interna).

Febrero 22: La Materia. El conocimiento de la materia como amenaza (ciencia), el amor al dinero como peligro, la sexualidad como destructiva, el placer en general como falta de virtud.

Marzo 1: El Espíritu: "la negra marea del ocultismo", la espiritualidad como regresión, las religiones como negación de la luz de la razón, el pensamiento mágico como infantilización de la cultura.


Pagos mediante paypal (tarjetas de crédito) y transferencia bancaria. 

Más información en 

eventos@jungcolombia.com


La individuación y sus símbolos: El Tarot como mito.

12 sesiones
Sábados 11 a.m. a 1 p.m. hora de Colombia.

DIRIGIDO A: Público en general.

Objetivo: Estudiar el llamado "proceso de individuación" y el papel de los arquetipos y complejos en su estructuración, valiéndonos, en esta ocasión, del tarot, un relato en imágenes de carácter antiguo y de autoría indeterminada, que nos permite observar el movimiento de la psique a lo largo de la vida, tanto de manera líneal (recurso puramente pedagógico), como aleatoria (como parece ser la vida del alma). Debemos aclarar, como siempre, que no se trata de un curso sobre la lectura mántica del tarot.

Metodología y Materiales: Lectura para cada sesión enviada al principio del curso. Sugerencia de un diario que permita observar, a cada participante, las amplificaciones y asociaciones relacionadas con las imagenes tratadas en cada sesión.

FECHAS Y TEMAS:

Enero 29: El Loco y El Mago
Febrero 5: La Papisa y La Emperatriz
Febrero 12: El Emperador y El Papa
Febrero 19: El Enamorado y El Carro
Febrero 26: La Justicia y El Ermitaño
Marzo 5: La Rueda de la fortuna y La Fuerza
Marzo 12: El Colgado y La Muerte
Marzo 19: La Templanza y El Diablo
Marzo 26: La Torre y La Estrella
Abril 2 : La Luna y El Sol
Abril 9: El Juicio y El Mundo



Más información en 

eventos@jungcolombia.com

lunes, 15 de febrero de 2021

El bien y el mal desde la perspectiva del alma. C. G. Jung

 Con estos párrafos inicia Jung el capítulo de su autobiografía titulado "Últimos pensamientos". Es impresionante la lucidez con la que expone temas tan dificiles como la relatividad y realidad tanto del bien como del mal, y lo apremiante que es este tema para nuestros tiempos. Jung nos dice que no deberíamos caer en el mal, pero tampoco en el bien, que "caer" es perder completamente el lugar de la consciencia al enfrentar una cuestión tan cargada de ideales como de prejuicios. Nos asegura que, en último análisis, decir que el mal o el bien son relativos, no significa negar su realidad. Sea esta una invitación a leer el capítulo, sino el libro completo ("Recuerdos, Sueños y Pensamientos" se titula la autobiografía hecha a dos manos con su secretaria y amiga Aniela Jaffé). Esta traducción proviene de otra colección que recomendamos ampliamente: "Encuentros con la Sombra", de editorial Kairós.


"El mito cristiano permaneció inexpugnable durante todo un milenio hasta que en el siglo XI comenzaron a advertirse los primeros síntomas de una transformación de la consciencia. A partir de ese momento, la inquietud y la duda fueron en aumento hasta que, a fines del segundo milenio, vuelven apercibirse los atributos de una catástrofe mundial que amenaza a la consciencia. Esta amenaza consiste en una hipertrofia de la consciencia -una hubris, en otras palabras- que puede resumirse en la frase: «No hay nada superior al hombre y sus hazañas». El mito cristiano ha perdido su trascendencia y, con ella, ha desaparecido también la noción de totalidad ultramundana propuesta por el Cristianismo. 


Imagen de El Libro Rojo de Jung
A la Luz sigue la oscuridad, la otra cara del Creador, y este proceso ha alcanzado su punto culminante en el siglo XX. Esta emergencia del mal, cuya primera erupción violenta tuvo lugar en Alemania, coloca al Cristianismo frente al mal (re presentado por la injusticia, la tiranía, la mentira, la esclavitud y la opresión de la consciencia) y revela hasta qué punto el Cristianismo ha sido socavado en el siglo XX. El mal ya no puede seguir justificándose con el eufemismo de la privatio boni y se ha convertido en una realidad determinante que ya no puede eliminarse del mundo por medio de una simple paráfrasis. A partir de ahora debemos aprender a controlarlo porque va a permanecer junto a nosotros aunque, de momento, resulte difícil concebir cómo podremos convivir con él sin experimentar sus terribles consecuencias.


En cualquier caso, lo cierto es que necesitamos una reorientación, una metanoia. Permanecer en contacto con el mal supone correr el riesgo de sucumbir a él. Sin embargo, ya no podemos seguir sucumbiendo, ni siquiera al bien. Un bien en el que «caemos» deja de ser un bien moral. No se trata de que se convierta en algo malo sino de que el mismo hecho de sucumbir puede generar todo tipo de problemas. Cualquier forma de adicción -ya se trate de la adicción al alcohol, a la morfina o al idealismo - es mala. Debemos dejar de pensar en el bien y el mal como términos absolutamente antagónicos. Debemos dejar de lado el criterio de la acción ética que considera que el bien es un imperativo categórico y que podemos soslayar el llamado mal. De este modo, al reconocer la realidad del mal necesariamente relativizaremos al bien y al mal y comprenderemos que ambos constituyen paradójicamente dos mitades de la misma totalidad.


En la práctica esto significa que el bien y el mal dejan de ser incuestionablemente evidentes y que debemos caer en cuenta de que es nuestra propia valoración la que los hace tales. Sin embargo, todo juicio humano es imperfecto y, por consiguiente, no podemos seguir creyendo ingenuamente en la infalibilidad de nuestros juicios. El problema ético sólo se presenta cuando comenzamos a poner en cuestión nuestras valoraciones morales. Pero que el «bien» y el «mal» sean relativos no significa que se trate de categorías inválidas o inexistentes.


Por otra parte, sin embargo, continuamente nos vemos en la obligación de tomar decisiones morales y de asumir las consecuencias psicológicas que necesariamente acompañan a nuestras decisiones. Como he señalado en otras ocasiones, todo error cometido, pensado o deseado volverá nuevamente a nuestra alma. Los contenidos de nuestros juicios dependen del lugar y del momento y, por tanto, asumen formas muy diversas. Toda valoración moral se asienta en la aparente certidumbre de un código moral que pretende saber exactamente lo que es bueno y lo que es malo. Pero una vez que hemos descubierto lo inseguro de sus fundamentos, cualquier decisión ética se convierte en un acto creador subjetivo.


Es imposible eludir el tormento de la decisión ética. No obstante, por más extraño que pueda parecer, debemos ser lo suficientemente libres como para evitar el bien y para hacer el mal si nuestra decisión ética lo requiere así. Dicho en otras palabras, no debemos caer en ninguno de los opuestos. En este sentido, el neti,neti de la filosofía hindú nos proporciona un patrón moral sumamente útil. En determinados casos el código moral se abroga y la decisión ética se deja en manos del individuo. Esto no es nada nuevo, en definitiva se trata de una antigua idea conocida en la época prepsicológica como «conflicto de obligaciones».


Como norma general, sin embargo, el individuo es tan inconsciente que suele ignorar totalmente su propia capacidad de elección y busca ansiosamente en el exterior normas y reglas que puedan orientar su conducta. Gran parte de la responsabilidad de esta situación reside en la educación, orientada exclusivamente a repetir viejas generalizaciones pero totalmente silenciosa respecto de los secretos de la experiencia personal. De este modo, individuos que ni viven ni vivirán jamás de acuerdo con los ideales que proclaman, enseñan todo tipo de creencias y conductas idealistas sabiendo de antemano que nadie va a cumplirlas y, lo que es todavía más grave, nadie cuestiona siquiera la validez de este tipo de enseñanza.


Así las cosas, para obtener una respuesta al problema del mal en la actualidad es absolutamente necesario el autoconocimiento, es decir, el mayor conocimiento posible de la totalidad del individuo. Debemos saber claramente cuál es nuestra capacidad para hacer el bien y cuántas vilezas podemos llegar a cometer. Si queremos vivir libres de engaños e ilusiones debemos ser lo suficientemente conscientes como para no creer ingenuamente que el bien es real y que el mal es ilusorio y comprender que ambos forman parte constitutiva de nuestra propia naturaleza.


Sin embargo, aunque hoy en día existan personas que tengan gran comprensión de sí mismas, la mayor parte de nosotros distamos mucho de poseer este nivel de autoconocimiento. El autoconocimiento es de capital importancia porque nos permite acercarnos a ese estrato fundamental, a ese núcleo esencial del ser humano en el que moran los instintos y radican los factores dinámicos preexistentes que determinan las decisiones éticas de nuestra consciencia. Este núcleo es el inconsciente y sus contenidos, acerca de los cuales no podemos emitir ningún juicio definitivo. Cualquier idea que nos hagamos del inconsciente será errónea porque nuestra capacidad cognitiva es incapaz de comprender su esencia y de imponerle límites racionales. Para alcanzar el conocimiento de la naturaleza es necesaria la ciencia, que amplía nuestra consciencia y, de la misma manera, para profundizar nuestro autoconocimiento necesitamos de la ciencia, es decir, de la psicología. No es posible construir un telescopio o un microscopio, por ejemplo, a fuerza de buena voluntad sino que para ello es necesario tener profundos conocimientos de óptica.


Hoy en día la psicología resulta de capital importancia. Nuestro conocimiento del ser humano es tan parcial y distorsionado que el nazismo y el bolchevismo nos han dejado perplejos y confusos. Estamos frente al mal y no sólo ignoramos lo que se halla ante nosotros sino que tampoco tenemos la menor idea de cómo debemos reaccionar. Y aunque supiéramos responder seguiríamos sin comprender «cómo ha podido suceder esto». Con manifiesta ingenuidad un estadista afirma que no tiene «imaginación para el mal». Efectivamente, no tenemos imaginación para el mal porque es el mal el que nos tiene a nosotros. Unos quieren permanecer ignorantes mientras que otros están identificados con el mal. Esta es la situación psicológica del mundo actual. Hay quienes se llaman cristianos y creen que pueden aplastar el mal a voluntad; otros, en cambio, han sucumbido al mal y ni siquiera pueden ver el bien. El mal ha terminado convirtiéndose en un poder visible. La mitad de la humanidad crece en el seno de una doctrina basada en la especulación mientras la otra mitad enferma por falta de un mito adecuado a la situación. El pueblo cristiano ha llegado a un callejón sin salida, la cristiandad dormita y hace siglos que olvidó revitalizar sus mitos.


Nuestro mito ha enmudecido y ha dejado de dar respuestas a nuestras preguntas. Como dicen las sagradas escrituras, la culpa no es suya sino exclusivamente nuestra ya que no sólo hemos dejado de desarrollarlo sino que hemos reprimido todos los intentos realizados en ese sentido. La versión original del mito nos ofrece un amplio punto de partida y múltiples posibilidades de desarrollo. Al mismo Cristo, por ejemplo, se le atribuyen las siguientes palabras: «Sed astutos como las serpientes y mansos como las paloma s». Pero ¿para qué se necesita la astucia de las serpientes y qué tiene que ver ésta con la inocencia de las palomas?


La cristiandad sigue sin contestar a la antigua pregunta gnóstica « ¿De dónde proviene el mal?» y la cauta insinuación de Orígenes de la posible redención del mal sigue siendo calificada como herética. Hoy nos vemos obligados a reformular esta pregunta pero seguimos con las manos vacías, desconcertados y confusos y ni siquiera podemos explicarnos que -a pesar de la urgencia con la que lo precisamos- no existe ningún mito que pueda ayudarnos. La situación política y los aterradores -por no decir diabólicos- avances de la ciencia despiertan en nosotros secretos estremecimientos y oscuros presagios. Pero ignoramos la forma de salir de esta situación y hay muy pocas personas que crean que la posible solución descanse en el alma del ser humano.


De la misma manera que el Creador es completo también lo es Su criatura, Su hijo. El concepto de totalidad divina es global y nada puede separarse de Él. No obstante, sin ser conscientes la totalidad se escindió y de esa división se ori ginó el mundo de la luz y el mundo de las tinieblas. Esta situación, como podemos advertir en la experiencia de Job o en el ampliamente difundido Libro de Enoch (pertenecientes al período inmediatamente precristiano) estaba claramente prefigurada antes incluso de la aparición de Cristo. El Cristianismo perpetuó posteriormente esta escisión metafísica. Satán -que en el Antiguo Testamento pertenecía todavía al en torno próximo a Yahveh- constituyó a partir de entonces el polo eterno diametralmente opuesto al mundo divino. No se le podía extirpar. No debe, por tanto, sorprendemos que ya en los mismos comienzos del siglo XI apareciera la creencia de que el mundo no era una creación divina sino diabólica. Esta ha sido la nota predominante que ha caracterizado a la segunda mitad del eón cristiano, después de que el mito de la caída de los ángeles explicase que eran esos ángeles caídos los que habían enseñado al hombre el peligroso conocimiento de la ciencia y del arte. ¿Qué hubieran dicho esos viejos narradores de haber presenciado el desastre de Hiroshima?"

C. G. Jung.