martes, 2 de febrero de 2016

¿Son ellos o yo?. Tragicomedia en cinco cuadros.



Hoy hemos iniciado con el curso sobre mitología, arquetipos y psicología imaginal. Luego de acompañar a la última persona hasta el taxi me dispongo a entrar a la Casa. Entonces lo veo, el querido arbusto no clasificado de frutos rojos (hasta ahora nadie ha podido decirme su nombre vulgar o científico, Lucía le dice simplemente "el árbol de navidad")

Muchas de sus hojas están enrolladas en una seda transparente, algunas de ellas pegadas de otras hojas secas, en el suelo demasiadas hojas secas. Entonces me doy cuenta: ha sido invadido por gusanos de seda




Saco mis herramientas de jardinero nocturno y comienzo a cortar hojas una tras otra, todas aquellas en las que hay un rollito. A veces los gusanos se asoman, algunos saltan pegados de un hilo, comienzo a sentir un cosquilleo en el cuerpo (sugestión por los bichos muy común).





Un gusano porfiado intenta escalar mis herramientas ¿me declara la guerra?



Cada vez que creo haber terminado veo un nuevo grupo de hojas y gusanos. Sigo cortando y arrojando al suelo, entonces una mariposa blanca como el algodón viene y revolotea alrededor del árbol, luego alrededor mío, casi toca mi cara y no permite que la fotografíe bien, no se queda quieta, supongo que se trata de su familia... de sus ancestros?, no, más bien de sus encarnaciones anteriores. Saco una fotografía, apenas puede verse volando bajo el techo. 


Se va. Miro el resultado, una verdadera masacre. El montón de hojas y gusanos. Siento mucho por las hojas verdes que tuve que cortar pero ya estaban muy entretejidas con las secas. 

¿Y por los gusanos? ¿Qué decir? ¿Eran ellos o el árbol? ¿Eran ellos o yo?. No lo se. Todo el tiempo recordé la tristeza que me embargó hace dos meses cuando la dueña de la casa hizo cortar el otro árbol del frente de la casa, aquel bajo el cual nos sentábamos al aire de un vino. Su argumento fue que sus raíces dañarían la casa, yo pensé si no habría otra alternativa... no me respondió, creo que quiso decir que era la casa o el árbol, el árbol o ella. Por primera vez en mi vida quise ser propietario inmobiliario.

El árbol sigue ahí, con sus frutos rojos inclasificados. Espero noticias. Respuestas sobre su nombre. 
Por ahora me voy a ver el último capítulo de temporada de House of Cards, la serie en la que un hombre y una mujer hacen lo que sea para mantener su poder político, su argumento es que son ellos o el mundo.

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