lunes, 30 de marzo de 2015

UN APUNTE SOBRE SINCRONICIDAD

UN APUNTE SOBRE SINCRONICIDAD:

En colaboración teórica y experiencial con el premio Nobel de física 1945 Wolfgang Pauli, Jung acuña este término para designar esos momentos en los que un evento externo está conectado significativamente con un contenido psíquico interno. Esto ya sugiere que existen muchas coincidencias que no son sincronicidad pues carecen de aquella conexión de significados, coincidencias en las que para Jung se trata de "sincronía" pero no de "sincronicidad".

Wolfgang Ernst Pauli - Carl Gustav Jung


Jung acumuló muchos ejemplos de estos eventos e incluso intentó validar su teoría mediante un estudio estadístico. Sin embargo la importancia psicológica de la sincronicidad no radica en su comprobación científica (que no existe en términos positivistas); entonces, se preguntará el pensamiento práctico: ¿para qué sirve esa teoría?. 

En mi opinión la teoría del "principio de conexiones acausales" o sincronicidad, moviliza a la psique de tres maneras; 

a) Confirmando por medio de la intuición, la sensación o el sentimiento que generan estos eventos, la existencia real de una conexión y simultaneidad entre los opuestos (adentro y afuera, individual y colectivo, psique y materia).

b) Poniendo al ego, de esta manera, en contacto con la intuición, la sensación y el sentimiento (que a muchos egos bastante falta nos hace)

c) Permitiendo comprobar que una interpretación simbólica es efectiva, pues he tenido muchas vivencias de sincronicidad que confirman una elaboración en terapia o en la vida corriente, es decir, sincronicidades que confirman el sentido de un sueño, un síntoma o un conflicto psíquico.

Termino este apunte con la narración de cinco hechos que se han producido en mi vida en las últimas dos semanas. Ellos confirman muchas cosas, delatan otras y advierten sobre algo:

1. Sueño con algo que se transforma tres veces mientras yo recito tres veces una fórmula mágica.

2. Una paciente cuenta un sueño en el que el número tres cobra mucha importancia.

3. En un curso de Casa Jung trabajamos un texto, el que tocaba para ese día según el programa de lecturas, del que dedujimos el valor simbólico del tres en cuentos, mitos y ritos de todos los tiempos.

4. Cambio de carro y la placa del nuevo resulta ser 333.

5. Para el curso de hoy de El Libro Rojo busco un texto de Jung sobre un místico medieval (Nicolas de Flüe), quien salvó su cordura después de una visión extática mediante la elaboración de un símbolo, un mandala compuesto por 3 círculos concéntricos que él mostraba a sus visitantes como una imagen de la trinidad cristiana. En este caso lo que me sorprendió no fue lo de los tres círculos pues eso yo lo sabía... se trata de que al buscar el texto, este se encuentra en el volumen 11 de las Obras Completas de Jung, en la página 333.

Finalmente una nota para quien se pregunta ¿a mi porqué no me ocurre?. La sincronicidad siempre está ocurriendo, pero al igual que con los sueños, que no se recuerdan a menos que la consciencia realmente se interese en el tema, registrar los eventos de sincronicidad requiere una actitud de la consciencia, el convencimiento de que puede ser algo importante; de lo contrario el Yo pasará estas cosas por alto como algo totalmente desprovisto de interés, tal como tantas veces lo hace con los sueños e incluso con los síntomas neuróticos.

Aquí también un video que narra uno de los más notables eventos de sincronicidad vivenciados por Jung:


Lisímaco Henao H.

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